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El espejo 🪞

¿Me pasa a mí? · 8 min

El espejo

¿Me pasa a mí? · 10 min

El espejo

¿Me pasa a mí? · 15 min

Cada edad tiene su avance. Las personas de la misma edad comparten este espacio y su bitácora en este navegador.

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Para empezar

¿Alguna vez alguien te llamó para mostrarte algo y dijiste «ya voy»… y cuando fuiste, ya no estaba?

La idea

Para el adulto: lean juntos. No hay respuestas buenas ni malas. Cuenten sus propios ejemplos: «A mí también me pasa con el celular». Los niños aprenden a usar las pantallas mirando cómo las usamos los grandes. Esta ruta funciona mejor si toda la familia la juega, adultos incluidos.

Las pantallas son divertidas: el celular, la tablet, la tele, los videojuegos. Pero tienen un truco: son como un imán 🧲. Te jalan, y cuesta soltarlas.

No es que tú hagas algo malo. Están hechas para que quieras seguir. Por eso vas a aprender a mandar tú: a soltar el imán cuando tú quieras.

Para tocar

Tu espejo

El adulto lee cada frase en voz alta.

Elige una opción para cada frase.

Pido «cinco minutos más» cuando hay que apagar la pantalla.
Me enojo o lloro cuando me la quitan.
Cuando alguien me habla, sigo mirando la pantalla.
Digo «ya voy» y no voy.
Cuando me aburro, lo primero que quiero es una pantalla.
Me cuesta pensar en algo para jugar sin pantallas.
Veo pantallas en la cama antes de dormir.
Prefiero la pantalla a jugar con mis amigos.

Esto no mide cuánto vales. Es una reflexión, no un diagnóstico.

La escena

Lía está viendo videos en la tablet. Su abuela Tita la llama desde la ventana:

—¡Lía, ven a ver! ¡El cielo está naranja y rosado!

—¡Ya voy!

—¡Apúrate, que se va!

—¡Ya voy, abuela!

Cuando Lía por fin llega a la ventana, el sol ya se escondió. El cielo está gris.

—Era el atardecer más lindo del año —dice Tita.

El imán ganó. Y el atardecer no se puede repetir.

El ejercicio

Dibuja tu imán ✏️

Dibuja tu imán: ¿qué pantalla te jala más? Al lado, dibuja algo que te perdiste por quedarte con ella.

Para hoy

Hoy eres detective 🔍. Cada vez que digas «ya voy» o «cinco minutos más», dite en tu cabeza: «Uy, me jaló el imán».

Para conversar

¿Cuándo te jala más el imán?

Lo que viene

El imán tiene trucos. ¡Vamos a descubrirlos!

Terminar y seguir con la lección 2 →
Para empezar

Adivina: ¿cuántas veces desbloqueaste el celular ayer?

No lo mires todavía. Lo vas a comparar al final.

La idea

Esta ruta no es para quitarte el celular. Ahí están tus amigos, tu música y medio mundo.

Es sobre tu atención: a quién se la das, y quién se la lleva sin que lo decidas. Las apps están hechas para que vuelvas. Si te cuesta soltarlo, no es que seas débil: la pelea es desigual. Por eso vas a aprender a notar cuándo pasa, y a hacer que sea más fácil elegir.

Antes del espejo: responde pensando en lo que hiciste este mes, no en cómo te gustaría ser.

Para tocar

Tu espejo

Elige una opción para cada frase.

Desbloqueo el celular sin saber para qué.
Lo reviso aunque no haya sonado.
Miro el celular mientras un amigo me está hablando.
Cuando salgo con amigos, todos terminamos en el celular.
Me quedo en el celular después de acostarme.
Es lo primero que miro al despertar.
Lo saco en cuanto me aburro, aunque sea un minuto.
Me dan nervios si no lo tengo cerca.
Pienso en cómo se va a ver algo en redes mientras lo vivo.
Reviso varias veces cuántos likes tiene lo que subí.
Paso en el celular más tiempo del que quisiera.
Dejo la tarea, el deporte o algo que me gusta por quedarme en la pantalla.

Esto no mide cuánto vales. Es una reflexión, no un diagnóstico.

La escena

Viernes en la noche. Teo, Dani y tres amigos más salen a comer pizza. A los cinco minutos, todos están en el celular.

—Oigan —dice Dani—, mi abuela está en el hospital.

—Uy —dice alguien, sin levantar la vista.

—¿Qué? —pregunta Teo. Estaba viendo un video.

—Nada, olvídalo.

Dani no vuelve a sacar el tema. Teo se entera dos semanas después, cuando la abuela de Dani ya salió del hospital. Dani lo había contado. Nadie estaba ahí para escucharlo.

El ejercicio

Tu mapa de la atención

1 · Compara. Busca tu tiempo de uso de ayer («Bienestar digital» en Android, «Tiempo en pantalla» en iPhone). ¿Cuántas veces lo desbloqueaste, comparado con lo que adivinaste? ¿Cuáles fueron tus tres apps principales?

2 · Tres personas: alguien de tu casa, un amigo o amiga, y alguien del colegio.

Persona 1
Esta semana, ¿cuánta atención completa le diste?
Persona 2
Esta semana, ¿cuánta atención completa le diste?
Persona 3
Esta semana, ¿cuánta atención completa le diste?

3 · Completa la frase.

Para hoy

Cada vez que desbloquees el celular, pregúntate: «¿Para qué?». Solo date cuenta.

Bitácora

¿Qué número te sorprendió más?

Lo que viene

El celular se disfraza de «solo un segundo», de «a ver qué dicen en el grupo» y de «un video más».

Terminar y seguir con la lección 2 →
Para empezar

Antes de seguir, adivina: ¿cuántas veces desbloqueaste el celular ayer?

No lo mires todavía. Lo vamos a comparar al final.

La idea
  1. Esta ruta no es contra el celular

    El celular te acerca a gente que está lejos, te ayuda a trabajar, te guarda las fotos de tus hijos. No es el enemigo.

    Esta ruta es sobre otra cosa: tu atención. Es lo más valioso que puedes darle a alguien. Mirarlo, escucharlo y estar ahí, sin estar en otra parte, es la forma más concreta de querer a una persona.

    El problema no es el celular. Es que muchas veces le damos lo mejor de nuestra atención sin haberlo decidido.

  2. No es falta de voluntad

    Las aplicaciones están hechas para que vuelvas. Por eso, si te cuesta soltarlo, no es que seas débil: la pelea es desigual. En esta ruta no vas a apretar los dientes. Vas a aprender a notar cuándo pasa, y a cambiar lo que tienes alrededor para que sea más fácil elegir.

  3. Dónde aparece

    Hay seis momentos en los que el celular se lleva tu atención:

    1. El reflejo: lo sacas sin decidirlo.
    2. Con la gente: estás con alguien, pero tu cabeza está en la pantalla.
    3. La noche y la mañana: es lo último que ves al dormir y lo primero al despertar.
    4. El silencio y la espera: lo sacas en cuanto hay un rato vacío.
    5. La vitrina: vives el momento pensando en cómo se verá publicado.
    6. Lo que dejas de hacer: las cosas que te importan y que se quedan para después.
  4. Antes del espejo

    Responde pensando en lo que hiciste este último mes, no en cómo te gustaría ser. Nadie más ve tus respuestas.

Para tocar

Tu espejo

Elige una opción para cada frase.

Desbloqueo el celular sin saber para qué.
Lo reviso aunque no haya sonado.
Miro el celular mientras alguien me está hablando.
Tengo el celular en la mesa cuando como con otras personas.
Es lo último que miro antes de dormir.
Es lo primero que miro al despertar.
Lo saco en cuanto hay una espera, una fila o un silencio.
Me cuesta estar unos minutos sin hacer nada.
Mientras vivo un momento, pienso en cómo se verá en redes.
Reviso varias veces cuántas reacciones tuvo lo que publiqué.
Paso en el celular más tiempo del que quisiera.
Dejo para después algo que me importa por quedarme en la pantalla.

Esto no mide cuánto vales. Es una reflexión, no un diagnóstico.

La escena

Sábado en la tarde. Sam lleva a Lía al parque.

—¡Papá, mira!

—Ajá, qué bien —dice Sam. Está contestando un correo del trabajo. Es rápido, piensa.

—¡Papá, mira, mira!

—Sí, sí, te estoy viendo.

—¡Papá!

Sam levanta la vista justo cuando Lía se baja del columpio. A la cuarta vez, ella ya no lo llama.

En la noche, Lía le cuenta a su mamá en la mesa:

—Hoy di la vuelta más alta del columpio. Más alta que nunca.

—¿En serio? —dice Sam—. ¿Cuándo?

—En el parque. Te llamé.

Sam estuvo toda la tarde en el parque con su hija. Pero no estuvo. Y la vuelta más alta del columpio no se repite.

El ejercicio · 8 min

Tu mapa de la atención

Ten el celular a mano: esta vez lo vas a necesitar.

Paso 1 · Compara. Busca en tu celular el tiempo de uso de ayer. En Android está en «Bienestar digital»; en iPhone, en «Tiempo en pantalla». ¿Cuántas veces lo desbloqueaste, comparado con el número que adivinaste? ¿Cuántas horas lo usaste?

Paso 2 · Tres personas. Piensa en tres personas importantes para ti: alguien de tu familia, una amistad, alguien con quien vives.

Persona 1
Esta semana, ¿cuánta atención completa le diste?
Cuando estabas con esa persona, ¿dónde estaba tu celular?
Persona 2
Esta semana, ¿cuánta atención completa le diste?
Cuando estabas con esa persona, ¿dónde estaba tu celular?
Persona 3
Esta semana, ¿cuánta atención completa le diste?
Cuando estabas con esa persona, ¿dónde estaba tu celular?

Paso 3 · Mira todo junto. ¿Cuánto tiempo le diste ayer a la pantalla, y cuánto a esas tres personas? No es para culparte. Es para ver.

Paso 4 · Completa la frase.

Lo vas a usar en la lección 9, cuando armes tu plan.

Para hoy

Cada vez que desbloquees el celular, pregúntate: «¿Para qué?».

No tienes que cambiar nada. Solo darte cuenta de cuántas veces no hay respuesta.

Bitácora

¿Qué número te sorprendió más? ¿Qué te gustaría haber hecho con ese tiempo?

Lo que viene

Casi nunca decimos «voy a ignorar a mi hija». Decimos «solo un segundo», «a ver si hay algo» o «es rápido, es del trabajo».

En la próxima lección vas a conocer los ocho disfraces del celular. Y vas a descubrir cuáles usas tú.

Terminar y seguir con la lección 2 →

Lo que escribes y tu avance se guardan solo en este dispositivo. Al terminar la lección sumamos 1 al total, sin saber quién eres.

Antes de empezar

La vida se nos va mientras esperamos que empiece.

No soy experto en nada. Soy alguien que se equivoca seguido y que todavía está aprendiendo a vivir.

Hice este lugar porque la felicidad casi nunca está después: está en las personas que hoy tienes cerca y en el día que estás viviendo.

Aquí no vas a encontrar sermones. Vas a encontrar rutas cortas para mirarte con honestidad y cambiar algo, de a poco.

Siempre es un buen momento para empezar.

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