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Los trucos que apagan las antenas 🎭

¿Cómo me doy cuenta? · 8 min

Cómo se ve

¿Cómo lo reconozco? · 10 min

Cómo se ve

¿Cómo lo reconozco? · 12 min

Cada edad tiene su avance. Las personas de la misma edad comparten este espacio y su bitácora en este navegador.

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Para empezar

A veces queremos ayudar, pero sin darnos cuenta decimos algo que no ayuda.

La idea

Seis trucos

  1. El «no es para tanto»: «¡No llores, si no pasó nada!».
  2. El «a mí me pasó algo peor»: el otro cuenta lo suyo y tú terminas hablando de lo tuyo.
  3. El adivino: «Ya sé lo que te pasa». Y no preguntas.
  4. El que sigue jugando: alguien está triste y tú sigues en lo tuyo.
  5. El que se va: alguien llora y tú te alejas porque no sabes qué hacer.
  6. El que se ríe: alguien está triste y los demás se ríen. Y tú también.
Para tocar

¿Antenas encendidas o apagadas?

  1. Preguntarle «¿estás bien?» a un amigo que está callado.

    Respuesta

    📡 Encendidas. ¡Así te das cuenta de lo que le pasa!

  2. Decir «no llores, no es para tanto».

    Respuesta

    💤 Apagadas. Es el truco del «no es para tanto».

  3. Sentarte al lado de alguien que está triste.

    Respuesta

    📡 Encendidas. Acompañar es quedarte a su lado.

  4. Seguir jugando cuando tu hermano llega triste.

    Respuesta

    💤 Apagadas. Es el truco del que sigue jugando.

  5. Escuchar a alguien sin interrumpir.

    Respuesta

    📡 Encendidas. Así puede contarte todo.

  6. Reírte cuando alguien se cae.

    Respuesta

    💤 Apagadas. Es el truco del que se ríe.

La escena

Camila le cuenta a Lía que su abuela está enferma.

—¡A mi abuelo también lo operaron! —dice Lía—. Y le dieron un helado gigante en el hospital.

Lía sigue hablando de su abuelo. Camila se queda callada.

¿Qué truco apagó las antenas de Lía?

El ejercicio

Adivina el truco

El adulto actúa un truco y el niño adivina cuál es. Después, al revés.

Para hoy

Cuando alguien te cuente algo, antes de hablar de ti, hazle una pregunta.

Para conversar

¿Qué truco te pasa más a ti?

Lo que viene

¿Por qué se nos apagan las antenas?

Terminar y seguir con la lección 3 →
Para empezar

Nadie dice «no me importa lo que te pasa». Decimos «ánimo 💪», «no es para tanto» o «a mí me pasó algo peor».

La idea

Ocho disfraces

  1. El consejero. Antes de que el otro termine, ya tienes la solución.
  2. El del «no es para tanto». «Tranqui, ya se te va a pasar.»
  3. El del «a mí me pasó algo peor». Empieza a contar lo suyo y terminas hablando de lo tuyo.
  4. El adivino. «Ya sé lo que te pasa.» Y no preguntas.
  5. El del emoji. Un corazón, un «ánimo», y sigues con lo tuyo. Estás, pero no estás.
  6. El chistoso. El momento se pone serio y lo cortas con un chiste.
  7. El de la buena noticia a medias. A tu amigo le va bien y respondes «ah, qué bien» sin mirarlo.
  8. La esponja. Cargas los problemas de todos hasta sentirte mal tú.

Los ocho hacen lo mismo: responden rápido para no quedarse con lo que el otro siente.

Para tocar

¿Acompaña o parece que acompaña?

  1. «Ánimo 💪» a un audio de cuatro minutos.

    Respuesta

    Parece. Contesta rápido, pero no escuchó.

  2. «¿Quieres que te dé ideas, o prefieres que te escuche?»

    Respuesta

    Acompaña. Le pregunta lo que necesita.

  3. «Tranqui, a todos nos pasa.»

    Respuesta

    Parece. Le quita peso a lo que siente.

  4. «Qué feo eso. ¿Cómo estás tú con todo esto?»

    Respuesta

    Acompaña. Nombra lo que pasó y le deja contar.

  5. Un chiste justo cuando tu amigo se puso serio.

    Respuesta

    Parece. Corta el momento en que iba a contar algo.

  6. Quedarte callado a su lado un rato.

    Respuesta

    Acompaña. Estar también es acompañar.

La escena

Sofía le cuenta a Teo que en su casa hay muchas peleas.

—Tienes que decirles a tus papás que te afecta —le dice Teo enseguida.

Ella se queda callada. Teo, para alivianar, hace un chiste. Después le cuenta que en su casa también pelean, y habla diez minutos de lo suyo.

Sofía no vuelve a sacar el tema. Teo quería ayudar. En cinco minutos usó tres disfraces.

El ejercicio

Tus dos disfraces

1 · Marca los dos que más usas.

Escribe aquí…

2 · Un ejemplo real de cada uno, y lo que podrías haber dicho para acompañar.

Disfraz 1
Disfraz 2
Para hoy

Antes de responder a alguien que te cuenta algo, haz una pregunta.

Bitácora

¿Qué disfraz te costó más reconocer?

Lo que viene

¿Por qué apagamos la empatía justo cuando más se necesita?

Terminar y seguir con la lección 3 →
Para empezar

Nadie dice «no me importa lo que te pasa».

Decimos «no es para tanto», «yo en tu lugar…» o «a mí me pasó algo peor».

Casi siempre con buena intención. Y aun así, la otra persona se queda más sola que antes.

La idea
  1. Ocho disfraces

    Estos son los más comunes. Casi todos usamos dos o tres.

    1. El consejero. Antes de que el otro termine, ya tienes la solución. «Lo que tienes que hacer es…».
    2. El del «no es para tanto». Le quitas peso a lo que siente: «tranquilo, todo pasa», «hay gente que está peor».
    3. El del «a mí me pasó algo peor». El otro empieza a contar lo suyo y terminas hablando de lo tuyo.
    4. El adivino. «Ya sé lo que te pasa». Y respondes a lo que tú crees, no a lo que el otro vive.
    5. El del emoji. Contestas rápido, con un corazón o un «ánimo», y sigues con lo tuyo. Estás, pero no estás.
    6. El que se aleja. El dolor ajeno te incomoda. Cambias de tema, dejas de llamar o desapareces «para no molestar».
    7. El de la buena noticia a medias. Alguien te cuenta algo bueno y respondes «qué bien» sin mirarlo. O le encuentras el problema: «¿y no te da miedo?».
    8. La esponja. Te llevas el dolor de todos a la casa. Lo cargas hasta quedarte sin fuerzas, y después no puedes acompañar a nadie.
  2. Lo que tienen en común

    Los ocho ponen el centro en otro lugar: en tu solución, en tu historia, en tu incomodidad o en tu prisa. El otro venía a ser escuchado, y terminó escuchándote a ti, o hablando solo.

    Y la esponja es la trampa al revés: tanto se mete en el dolor del otro que ya no le queda espacio para acompañar.

Para tocar

¿Acompaña o parece que acompaña?

Alguien te cuenta que lo despidieron del trabajo.

  1. «Uy, qué golpe. ¿Cómo estás con eso?»

    Respuesta

    Acompaña. Nombra lo que pasó y le deja el lugar para contar.

  2. «Tranquilo, todo pasa por algo.»

    Respuesta

    Parece. Suena a consuelo, pero cierra la conversación.

  3. «Yo en tu lugar demandaba a esa empresa.»

    Respuesta

    Parece. Es un consejo que nadie pidió, y habla de ti.

  4. «A mí me despidieron dos veces, y mira.»

    Respuesta

    Depende. Si lo dices para que no se sienta solo y vuelves a escucharlo, ayuda. Si te quedas hablando de ti, no.

  5. «Cuéntame qué pasó.»

    Respuesta

    Acompaña. Una invitación simple, sin apuro.

  6. «Hay gente que está mucho peor.»

    Respuesta

    Parece. Compara su dolor con otro, y lo achica.

  7. «No sé qué decirte, pero aquí estoy.»

    Respuesta

    Acompaña. No hace falta tener la frase perfecta.

  8. «¿Quieres ideas, o prefieres que solo te escuche?»

    Respuesta

    Acompaña. Le pregunta lo que necesita, en vez de suponerlo.

Acompañar no es tener la respuesta. Es dejar que el otro hable.

La escena

En la pausa del café, Omar le cuenta a Mara que su papá está en el hospital desde el sábado.

—¿En cuál? —pregunta Mara—. Ay, no, ahí atienden fatal. Lo tienes que cambiar. Cuando mi papá estuvo enfermo fue mucho peor: tres semanas, y nadie nos decía nada. Te paso el número de un médico buenísimo.

Omar asiente. Le da las gracias. Vuelve a su escritorio.

Mara se queda con la sensación de que ayudó. Omar se queda pensando que no alcanzó a contar lo que de verdad quería decir: que tiene miedo.

Mara usó tres disfraces en un minuto: el consejero, el del «a mí me pasó algo peor» y el adivino. Todo con buena intención. Lo que faltó fue una sola pregunta: «¿Y tú cómo estás?».

El ejercicio · 8 min

Tus dos disfraces

Paso 1 · Elige. De los ocho disfraces, marca los dos que más usas.

Escribe aquí…

Paso 2 · Una conversación real de cada uno. ¿Con quién fue? ¿Qué te contó? ¿Qué le respondiste?

Paso 3 · Reescribe lo que dijiste. ¿Qué podrías haber dicho para acompañar en vez de parecer? Por ejemplo: «Yo en tu lugar renunciaba» se vuelve «Suena agotador. ¿Qué es lo que más te pesa?».

Disfraz 1
Disfraz 2

Paso 4 · Mira la diferencia. ¿Qué crees que habría contado esa persona si le hubieras dado espacio?

Para hoy

En la próxima conversación en que alguien te cuente algo difícil, no des ningún consejo hasta haber hecho al menos dos preguntas.

Bitácora

¿Qué disfraz te costó más reconocer? ¿De quién lo aprendiste?

Lo que viene

Si la empatía nace con nosotros, ¿por qué a veces no nos sale?

En la próxima lección vas a ver por qué la apagamos sin darnos cuenta: por el dolor, por el costo o porque la persona no es «de los nuestros». Y por qué imaginar lo que siente el otro falla más de lo que crees.

Terminar y seguir con la lección 3 →

Lo que escribes y tu avance se guardan solo en este dispositivo. Al terminar la lección sumamos 1 al total, sin saber quién eres.

Antes de empezar

La vida se nos va mientras esperamos que empiece.

No soy experto en nada. Soy alguien que se equivoca seguido y que todavía está aprendiendo a vivir.

Hice este lugar porque la felicidad casi nunca está después: está en las personas que hoy tienes cerca y en el día que estás viviendo.

Aquí no vas a encontrar sermones. Vas a encontrar rutas cortas para mirarte con honestidad y cambiar algo, de a poco.

Siempre es un buen momento para empezar.

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