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Los trucos que esconden colores 🎭

¿Cómo me doy cuenta? · 8 min

Cómo se ve

¿Cómo lo reconozco? · 10 min

Cómo se ve

¿Cómo lo reconozco? · 12 min

Cada edad tiene su avance. Las personas de la misma edad comparten este espacio y su bitácora en este navegador.

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Para empezar

Hay trucos que esconden colores de la caja. Y casi nunca nos damos cuenta.

La idea

Seis trucos

  1. El apodo «de cariño»: le dices a alguien «chinito», «negrito» o «colocho», sin preguntarle si le gusta.
  2. El de un solo «color piel»: piensas que el lápiz rosado es el único color de piel.
  3. El que se ríe del pelo: te burlas del pelo crespo, o lo tocas sin preguntar.
  4. El chiste: te ríes de chistes sobre el color de alguien.
  5. El «tú no puedes»: le dices a alguien que no puede ser la princesa o el héroe por su color.
  6. El que repite: dices cosas sobre el color que escuchaste a alguien, sin pensar si son verdad.
Para tocar

¿Esconde colores o completa la caja?

  1. Llamar a un compañero por su nombre.

    Respuesta

    🖍️ Completa la caja. ¡Así se completa la caja!

  2. Decirle «chinito» a un niño sin preguntarle.

    Respuesta

    🙈 Esconde colores. Es el truco del apodo «de cariño».

  3. Dibujar a tus amigos con sus colores de verdad.

    Respuesta

    🖍️ Completa la caja. Cada uno se ve como es.

  4. Tocarle el pelo a alguien sin preguntar y decir «¡parece una esponja!».

    Respuesta

    🙈 Esconde colores. Es el truco del que se ríe del pelo.

  5. Decir «una princesa puede ser de cualquier color».

    Respuesta

    🖍️ Completa la caja. ¡Todos pueden jugar!

  6. Reírte de un chiste sobre el color de alguien.

    Respuesta

    🙈 Esconde colores. Es el truco del chiste.

La escena

Ana llega al colegio con el pelo suelto, crespo y grande. Una niña se lo toca sin preguntar.

—¡Parece una esponja! —dice. Varios se ríen.

Ana se amarra el pelo rápido.

Lía se sienta a su lado.

—Me gusta tu pelo. ¿Me enseñas cómo te lo peinas?

Ana sonríe y se suelta el pelo otra vez.

¿Qué truco usó la niña que se rió?

El ejercicio

Adivina el truco

El adulto actúa un truco y el niño adivina cuál es. Después, al revés.

Para hoy

Si ves un truco hoy, en ti o en alguien de tu casa, dilo con cariño: «¡Ese truco esconde colores!».

Para conversar

¿Qué truco has visto en tu colegio?

Lo que viene

¿Por qué tenemos colores distintos?

Terminar y seguir con la lección 3 →
Para empezar

Nadie dice «soy racista». Decimos «es de cariño», «es solo un meme» o «qué bonita para ser morena».

La idea

Ocho disfraces

  1. El de «es de cariño». «Negro», «Chino», «Colocho». Sin mala intención, pero nunca le preguntaste.
  2. El del «pelo malo». Hablas del pelo crespo como algo que hay que alisar o esconder.
  3. El del filtro. Te aclaras la piel en las fotos, o le dices a alguien que «se ve mejor más clarito».
  4. El del «yo no veo colores». Dices que no ves diferencias. Y tampoco ves cuando alguien sufre por la suya.
  5. El del meme. Te ríes, mandas el sticker, lo reenvías. «Es solo un meme.»
  6. El que dice que aquí no pasa. «En este país no hay racismo.» Y niegas lo que otros viven todos los días.
  7. El elogio que es insulto. «Qué bonita para ser morena.» «¿Y de dónde eres de verdad?», a alguien que nació aquí.
  8. El que mira distinto. Cuando algo se pierde en el curso, todos miran al mismo compañero.

Los ocho ponen a alguien más abajo por su piel, su pelo o sus rasgos. Aunque nadie lo diga en voz alta.

Para tocar

¿Racismo disfrazado o no?

  1. Le digo «Negro» a mi amigo desde chiquitos y nunca le pregunté.

    Respuesta

    Disfrazado. Puede que no le guste y nunca te lo dijo.

  2. Le pregunté a mi amiga si le gusta que le digan «Morena», y me dijo que sí.

    Respuesta

    No lo es. Le preguntaste, y ella decidió.

  3. «Qué bien hablas español para ser de allá.»

    Respuesta

    Disfrazado. Suena a elogio, pero dice que lo normal sería lo contrario.

  4. «Mi compañero tiene la piel oscura y el pelo crespo.»

    Respuesta

    No lo es. Describir no es poner a nadie más abajo.

  5. Usé un filtro que me aclara la piel porque así me veo mejor.

    Respuesta

    Disfrazado. El filtro dice que más claro es mejor.

  6. «¿De dónde es tu familia? Me interesa.»

    Respuesta

    Depende. Si de verdad te interesa, no. Si es para decirle que no es de aquí, sí.

Hablar del color no es racismo. Lo que duele es usarlo para poner a alguien más abajo.

La escena

En el curso de Dani se pierde un celular. Alguien dice: «Revisen a Kevin». Kevin es el único compañero negro del curso. Todos lo miran. Él no dice nada.

Diez minutos después, el celular aparece en la mochila de su dueña. Se le había caído adentro.

Nadie le pide perdón a Kevin.

El que mira distinto. Nadie dijo una palabra sobre su color. Pero todos lo miraron a él.

El ejercicio

Tus dos disfraces

1 · Marca los dos que más usas.

Escribe aquí…

2 · Un momento real de cada uno, y qué podrías hacer en su lugar. «Le digo “Chino” a Martín» se vuelve «Le pregunto cómo le gusta que le digan».

Disfraz 1
Disfraz 2
Para hoy

Antes de mandar un meme o un sticker sobre el color de alguien, pregúntate: «¿Lo mandaría si esa persona estuviera en el chat?».

Bitácora

¿Qué disfraz te costó más reconocer?

Lo que viene

¿Por qué está tan metido?

Terminar y seguir con la lección 3 →
Para empezar

Nadie dice «te trato peor por tu color».

Decimos «es de cariño», «es solo un chiste», «se ve más presentable» o «qué bien hablas».

El racismo casi nunca suena a racismo. Se disfraza.

La idea
  1. Ocho disfraces

    Estos son los más comunes. Casi todos usamos dos o tres.

    1. El de «es de cariño». Llamas a la gente por su color o sus rasgos, con una sonrisa: «mi negrito», «la chinita», «el indio». Lo dices sin mala intención, pero nunca le preguntaste si le gusta.
    2. El del «pelo malo». Hablas del pelo crespo como si fuera un problema que hay que «amansar», «arreglar» o alisar.
    3. El de «mejorar la raza». Celebras al bebé más clarito, lamentas al más oscuro, aconsejas «no te asolees».
    4. El del «yo no veo colores». Dices que no ves diferencias. Y tampoco ves cuando alguien sufre por la suya.
    5. El del chiste. Cuentas o celebras chistes sobre el color, los ojos o el acento de alguien.
    6. El que dice que aquí no pasa. «En este país no hay racismo, eso es de otros lados.» Y niegas lo que otros viven todos los días.
    7. El elogio que es insulto. «Qué bien hablas para ser…», «eres bonita para ser morena», «no pareces indígena». Suena a halago, pero dice que lo normal sería lo contrario.
    8. El que mira distinto. Sigues con la mirada a alguien en la tienda, aprietas la cartera, te cruzas a la otra calle. No dices nada, pero el otro lo siente.
  2. Lo que tienen en común

    Ninguno se siente como racismo. Se sienten como cariño, como prudencia, como humor o como un consejo.

    Pero los ocho dicen lo mismo, sin decirlo: que una piel, un pelo o unos rasgos valen menos que otros.

Para tocar

¿Racismo disfrazado o no?

  1. Llamar «negrito» a un compañero que nunca dijo que le gustara.

    Respuesta

    Racismo disfrazado. Lo nombras por su color, y no le preguntaste.

  2. «Qué lindo tu pelo crespo. ¿Cómo lo cuidas?»

    Respuesta

    No lo es. Lo celebras como es.

  3. «Qué bien hablas para ser de allá.»

    Respuesta

    Racismo disfrazado. Dice que lo esperado era que hablara mal.

  4. «¿De dónde es tu familia?», con interés de verdad.

    Respuesta

    Depende. Si preguntas para conocer, está bien. Si se lo preguntas siempre a los mismos, como diciendo «tú no eres de aquí», duele.

  5. «No te asolees, que te pones negra.»

    Respuesta

    Racismo disfrazado. Dice que ser más oscura es algo malo.

  6. «Soy morena y me encanta mi color.»

    Respuesta

    No lo es. Hablar del propio color con orgullo es lo contrario del racismo.

  7. Seguir a alguien por la tienda porque «tiene pinta».

    Respuesta

    Racismo disfrazado. Lo tratas como sospechoso por cómo se ve.

  8. Elegir lápices de muchos tonos de piel para el colegio.

    Respuesta

    No lo es. Todos se pueden dibujar como son.

Hablar del color no es racismo. Lo que duele es usarlo para poner a alguien más abajo.

La escena

Mara está con Lía en una tienda. Entra un chico de unos 15 años, de piel morena y pelo muy negro. Mara aprieta la cartera sin darse cuenta. El guardia empieza a caminar detrás del chico, a dos pasos.

El chico lo nota. Se pone rojo. Busca rápido en el estante, toma una tarjeta y va a la caja.

—Es para mi mamá —le dice a la cajera—. Está de cumpleaños.

Lía mira a su mamá.

—¿Por qué lo seguía el señor?

Mara no sabe qué contestar. Ella también lo había mirado.

Nadie dijo una palabra fea. Pero ese chico se fue de la tienda sintiéndose un ladrón por comprarle una tarjeta a su mamá. Es el disfraz del que mira distinto.

El ejercicio · 8 min

Tus dos disfraces

Paso 1 · Elige. De los ocho disfraces, marca los dos que más usas.

Escribe aquí…

Paso 2 · Un momento real de cada uno. ¿Qué dijiste o hiciste? ¿Con quién?

Paso 3 · ¿Qué podrías hacer en su lugar? Por ejemplo: «Le digo “negrito” a mi compañero» se vuelve «Le pregunto cómo le gusta que le digan». «Le digo a mi hija que no se asolee para no ponerse negra» se vuelve «Le digo que se ponga protector para cuidarse la piel».

Disfraz 1
Disfraz 2

Paso 4 · Mira la diferencia. ¿Qué cambia para la otra persona?

Para hoy

Fíjate en una sola vez en que alguien, tú o cualquiera, hable del color de otra persona. ¿Fue para conocerla, o para ponerla más abajo?

Bitácora

¿Qué disfraz te costó más reconocer? ¿De quién lo aprendiste?

Lo que viene

Si nadie quiere ser racista, ¿por qué está tan metido?

En la próxima lección vas a ver de dónde viene: qué dice la ciencia sobre las «razas», por qué se aprende tan temprano y por qué «no ver colores» no ayuda.

Terminar y seguir con la lección 3 →

Lo que escribes y tu avance se guardan solo en este dispositivo. Al terminar la lección sumamos 1 al total, sin saber quién eres.

Antes de empezar

La vida se nos va mientras esperamos que empiece.

No soy experto en nada. Soy alguien que se equivoca seguido y que todavía está aprendiendo a vivir.

Hice este lugar porque la felicidad casi nunca está después: está en las personas que hoy tienes cerca y en el día que estás viviendo.

Aquí no vas a encontrar sermones. Vas a encontrar rutas cortas para mirarte con honestidad y cambiar algo, de a poco.

Siempre es un buen momento para empezar.

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