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Tema de color
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Cuando faltan colores 🌧️

¿Qué pasa si no me doy cuenta? · 8 min

Lo que cuesta

¿Qué pierdo si sigo así? · 10 min

Lo que cuesta

¿Qué pierdo si sigo así? · 15 min

Cada edad tiene su avance. Las personas de la misma edad comparten este espacio y su bitácora en este navegador.

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Para empezar

¿Puede un lápiz hacer que alguien se borre de sus dibujos?

Para tocar

La historia de Maya

Caso 1

Color piel

La maestra pide que cada uno se dibuje.4 viñetas · La clase de arte → Al final del año

Caso ilustrativo. Los personajes y los hechos son inventados. El patrón está basado en evidencia.

¿Dónde habrías cambiado el rumbo? Elige la viñeta en la que tú habrías hecho algo distinto.

  1. La clase de arte

    La maestra pide que cada uno se dibuje. Maya, una compañera de piel oscura, busca un lápiz. Lía le pasa el rosado: «Toma, el color piel».

    Qué se pudo hacer aquí

    Preguntarle: «¿Cuál es tu color?».

  2. Una semana después

    Maya se dibuja con el lápiz rosado, como los demás. Alguien le dice: «Pero tú no eres de ese color», y varios se ríen.

    Qué se pudo hacer aquí

    No reírse. Ayudarla a buscar su color.

  3. Un mes después

    Maya ya no se dibuja. En sus dibujos pone a su familia, a sus amigos y a su perro, pero a ella no.

    Qué se pudo hacer aquí

    Decirle: «Quiero ver cómo te dibujas tú».

  4. Al final del año

    La maestra trae una caja con lápices de muchos tonos de piel. Maya encuentra el suyo y, por primera vez, se dibuja sonriendo. Lía busca el suyo y se dibuja a su lado.

    Qué se pudo hacer aquí

    ¡Lo que hizo la maestra! Todos los colores son «color piel».

El costo: Muchos meses en que una niña se borró de sus propios dibujos.

Lo que dicen los datos: Unos científicos vieron que los bebés recién nacidos miran con el mismo interés caras de todos los colores. Lo que pensamos de los colores lo aprendemos después. ¡Y también podemos aprender a ver todos los colores como bonitos! Fuente: Kelly, D. J., Quinn, P. C., Slater, A. M., Lee, K., Gibson, A., Smith, M., Ge, L. y Pascalis, O. (2005). Three-month-olds, but not newborns, prefer own-race faces. Developmental Science, 8(6), F31–F36.

Hoy: Dibuja a tus amigos con sus colores de verdad.

La idea

Lía no quiso hacerle nada malo a Maya. Solo pensaba que había un solo «color piel». Pero por ese lápiz, Maya sintió que su color no cabía.

Todos los colores son color piel.

El ejercicio

¿Cómo te sentirías tú?

Imagina que eres Maya y que en la caja no está tu color. ¿Cómo te sentirías? ¿Qué te gustaría que alguien hiciera?

Para hoy

Dibuja a tus amigos con sus colores de verdad.

Para conversar

¿Alguna vez sentiste que algo tuyo «no cabía»: tu pelo, tu piel, tu nombre?

Lo que viene

Historias de un hombre que se acercaba a los que todos dejaban afuera.

Terminar y seguir con la lección 5 →
Para empezar

Un apodo. Unas risas. Un alisado. Una compañera que llora frente al espejo.

Para tocar

La línea de tiempo

Caso 1

Pelo malo

A Camila, una compañera de pelo muy crespo, Teo le pone un apodo: «pelo de esponja».4 viñetas · Inicio de año → Medio año después

Caso ilustrativo. Los personajes y los hechos son inventados. El patrón está basado en evidencia.

¿Dónde habrías cambiado el rumbo? Elige la viñeta en la que tú habrías hecho algo distinto.

  1. Inicio de año

    A Camila, una compañera de pelo muy crespo, Teo le pone un apodo: «pelo de esponja». Todo el curso se ríe. Camila también, para no quedar mal.

    Qué se pudo hacer aquí

    No ponerle apodos por su pelo. Y si ya pasó, preguntarle después si le molestó.

  2. Un mes después

    Camila llega con el pelo alisado. Todos la felicitan: «¡Ahora sí te ves bien!».

    Qué se pudo hacer aquí

    No celebrar que «se arregló». Decirle que antes también se veía bien.

  3. Tres meses después

    Camila ya no va a la piscina ni sale los días de lluvia: no quiere que se le note el pelo. Se alisa todos los días antes del colegio.

    Qué se pudo hacer aquí

    Acercarse y decirle que nadie debería tener que esconder su pelo.

  4. Medio año después

    Camila falta una semana: se lastimó el cuero cabelludo con un alisado muy fuerte. Una amiga cuenta que llora cada mañana frente al espejo. Teo se acuerda de que fue él quien inventó «pelo de esponja».

    Qué se pudo hacer aquí

    Todavía se puede: pedirle perdón a Camila y decir en el curso que se terminaron los apodos por el pelo.

El costo: Una compañera que aprendió a odiar su pelo, por un apodo que «era una broma».

Lo que dicen los datos: En una revisión de 293 estudios, sufrir racismo se asoció con peor salud mental: más depresión, ansiedad y estrés. Fuente: Paradies, Y., Ben, J., Denson, N., Elias, A., Priest, N., Pieterse, A., Gupta, A., Kelaher, M. y Gee, G. (2015). Racism as a determinant of health: A systematic review and meta-analysis. PLOS ONE, 10(9), e0138511.

Hoy: Si alguien de tu curso tiene un apodo por su pelo o su color, llámalo por su nombre.

La idea

A quien lo sufre le cuesta sentirse menos, esconderse, cambiar su pelo o su piel para encajar. Sufrir racismo se asoció con más tristeza, ansiedad y estrés. (Paradies y otros, 2015)

A ti te cuesta amigos que no vas a conocer, y cargar con haberle hecho daño a alguien que no se lo merecía.

El otro lado: hablar del color no es racismo. Decir «tiene la piel oscura» o «tiene el pelo crespo» no pone a nadie más abajo. Lo que duele es usarlo para burlarse o para dejar a alguien afuera.

El ejercicio

La cuenta

1 · Lo que te dijeron. ¿Qué te han dicho a ti por tu piel, tu pelo o tus rasgos? ¿Cómo te hizo sentir?

2 · Lo que dijiste. ¿A quién le dijiste algo así que hoy no le dirías?

3 · Una acción pequeña para esta semana.

Para hoy

Si alguien de tu curso tiene un apodo por su pelo o su color, llámalo por su nombre.

Bitácora

¿Qué te ha costado a ti el racismo, sea porque lo sufriste o porque lo hiciste?

Lo que viene

Alguien que se acercó justo a quienes todos apartaban.

Terminar y seguir con la lección 5 →
Fuentes de esta lección
Para empezar

Una decisión de cinco segundos: «No da con el perfil».

Una carrera que tiene que abrirse camino en otra parte.

Para tocar

La línea de tiempo

Caso 1

El currículum

Mara tiene que elegir a alguien para un puesto de atención al público.4 viñetas · Un lunes → Cinco años después

Caso ilustrativo. Los personajes y los hechos son inventados. El patrón está basado en evidencia.

¿Dónde habrías cambiado el rumbo? Elige la viñeta en la que tú habrías hecho algo distinto.

  1. Un lunes

    Mara tiene que elegir a alguien para un puesto de atención al público. Uno de los currículums es excelente: buena formación, años de experiencia. En la foto, una mujer de piel oscura y apellido indígena. Mara piensa: «No da con el perfil». Lo deja aparte.

    Qué se pudo hacer aquí

    Preguntarse: «¿Qué perfil?». Mirar solo lo que la persona sabe hacer. Mejor aún, pedir currículums sin foto.

  2. Un mes después

    Mara contrata a otra persona, con menos experiencia, porque «se ve más presentable». Cuando Sam le pregunta qué quiere decir eso, Mara cambia el tema.

    Qué se pudo hacer aquí

    Escuchar la pregunta de Sam y responderla con honestidad.

  3. Un año después

    La persona contratada renuncia. El puesto se vuelve a abrir y Mara repite lo mismo. Una compañera nueva le comenta: «¿Te diste cuenta de que en este equipo todos se parecen?». Mara se ríe.

    Qué se pudo hacer aquí

    Tomarse en serio el comentario y revisar cómo se estaba eligiendo.

  4. Cinco años después

    En un congreso del rubro, la charla principal la da la gerenta de la empresa más exitosa del sector. Mara la reconoce: es la mujer del currículum que dejó aparte.

    Qué se pudo hacer aquí

    Todavía se puede. Proponer en su empresa currículums sin foto, revisar a quién se ha contratado en los últimos años y elegir por lo que cada persona sabe hacer.

El costo: Una carrera que tuvo que abrirse camino en otra parte, y una empresa que dejó ir a la mejor sin siquiera entrevistarla.

Lo que dicen los datos: En un experimento en Estados Unidos se enviaron currículums iguales con nombres distintos. Los que tenían nombres que sonaban «blancos» recibieron un 50 % más de llamadas para entrevista. Fuente: Bertrand, M. y Mullainathan, S. (2004). Are Emily and Greg more employable than Lakisha and Jamal? A field experiment on labor market discrimination. American Economic Review, 94(4), 991–1013.

Lo que dicen los datos: Al reunir todos los experimentos de este tipo en ese país desde 1989, la discriminación contra personas negras al contratar no bajó: los blancos recibieron en promedio un 36 % más de llamadas. Fuente: Quillian, L., Pager, D., Hexel, O. y Midtbøen, A. H. (2017). Meta-analysis of field experiments shows no change in racial discrimination in hiring over time. PNAS, 114(41), 10870–10875.

Hoy: Si eliges a alguien para un trabajo, un equipo o un arriendo, pregúntate si su color pesó en tu decisión.

La idea
  1. Lo que le cuesta a quien lo sufre

    Oportunidades. En Estados Unidos se enviaron currículums iguales con nombres distintos: los que sonaban «blancos» recibieron un 50 % más de llamadas para entrevista. (Bertrand y Mullainathan, 2004) Y al reunir todos los experimentos de ese tipo desde 1989, la diferencia no había bajado. (Quillian, Pager, Hexel y Midtbøen, 2017) Son estudios de Estados Unidos, pero «no da con el perfil» y «se ve más presentable» se escuchan en toda nuestra región.

    Salud. En una revisión de casi 300 estudios, sufrir racismo se asoció con peor salud mental: más depresión, más ansiedad, más estrés. (Paradies y otros, 2015) Escuchar todos los días que tu piel o tu pelo valen menos va dejando marca.

  2. Lo que les cuesta a los niños

    Los niños aprenden lo que valen escuchando a su familia. En el otro naufragio de esta ruta, «Mejorar la raza», Lía crece escuchando «qué lástima que salió oscurita» y «ese pelo hay que amansarlo». Con los años, pide una crema «para ser más clarita». A los 13, le dice a su mamá que se siente fea.

    Nadie quiso hacerle daño. Todos se reían. Y Lía aprendió a sentir vergüenza de su propia piel en la mesa de su familia.

  3. Lo que te cuesta a ti

    Las mejores personas que no contrataste, no conociste o no dejaste entrar. Mara perdió a una gerenta brillante por una foto. Y equipos, barrios y familias donde «todos se parecen» se pierden mucho de lo que otros traen.

  4. El otro lado: hablar del color no es racismo

    Preguntar con interés por el origen de alguien, celebrar los distintos colores de piel, decir «soy morena» o «soy negro» con orgullo: nada de eso es racismo. Al contrario.

    Lo que duele es usar el color para poner a alguien más abajo. Aunque sea con una sonrisa.

El ejercicio · 10 min

La cuenta

Paso 1 · Lo que escuchaste tú. ¿Qué te decían en tu infancia sobre tu piel, tu pelo o tus rasgos? ¿Cómo te hizo sentir?

Paso 2 · Lo que escuchan los niños de tu casa. ¿Qué frases sobre el color se dicen hoy en tu familia? ¿Qué crees que están aprendiendo los niños?

Paso 3 · Lo que decidiste. ¿Alguna vez descartaste, desconfiaste o elegiste a alguien por cómo se veía?

Paso 4 · Una sola acción. Escribe algo pequeño que podrías hacer esta semana: dejar de usar un apodo, cambiar una frase en casa, revisar una decisión.

Para hoy

Si en tu familia hay una frase sobre el color que se repite, esta semana no la digas tú. Solo eso.

Bitácora

¿Qué te ha costado más el racismo: lo que te dijeron a ti, o lo que tú repetiste?

Lo que viene

Hasta ahora viste cómo se disfraza el racismo, de dónde viene y lo que cuesta.

En la próxima lección vas a ver a alguien que nunca miró a nadie por encima por cómo había nacido. Tocó la piel que todos evitaban, puso de ejemplo al extranjero y abrió su mesa a todos.

Terminar y seguir con la lección 5 →
Fuentes de esta lección

Lo que escribes y tu avance se guardan solo en este dispositivo. Al terminar la lección sumamos 1 al total, sin saber quién eres.

Antes de empezar

La vida se nos va mientras esperamos que empiece.

No soy experto en nada. Soy alguien que se equivoca seguido y que todavía está aprendiendo a vivir.

Hice este lugar porque la felicidad casi nunca está después: está en las personas que hoy tienes cerca y en el día que estás viviendo.

Aquí no vas a encontrar sermones. Vas a encontrar rutas cortas para mirarte con honestidad y cambiar algo, de a poco.

Siempre es un buen momento para empezar.

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