Situaciones difíciles 💪
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Cada edad tiene su avance. Las personas de la misma edad comparten este espacio y su bitácora en este navegador.
La vocecita aparece en momentos de todos los días. Vamos a practicar, para que cuando pase de verdad ya sepas qué hacer.
Gracias por contarlo. No eres la única persona.
Cómo jugar
Son cinco situaciones. En cada una, elige qué harías y mira qué pasa. Pueden hacer unas hoy y otras mañana.
Pierdes un juego
Elige qué responder. No hay nota: es un ensayo.
¿Qué haces?
Tirar el juego y decir que es tonto.
Si eliges esta
Sube la tensión. 😣 Nadie quiere jugar más.
«¡Bien jugado! ¿Otra?»
Si eliges esta
Baja la tensión. 🙂 ¡Siguen jugando!
El truco: respira y di «¡bien jugado!». Perder un juego no te quita nada.
No te tocó ser el primero en la fila
Elige qué responder. No hay nota: es un ensayo.
¿Qué haces?
Empujar para pasar adelante.
Si eliges esta
Sube la tensión. 😣 Te mandan al final.
Esperar tu turno.
Si eliges esta
Baja la tensión. 🙂 Llegas igual.
El truco: acuérdate del último puesto de la brújula.
Un amigo te dice que te equivocaste
Elige qué responder. No hay nota: es un ensayo.
¿Qué haces?
«¡No es cierto! ¡Tú no sabes nada!»
Si eliges esta
Sube la tensión. 😣 Pelean.
«¿Ah, sí? ¿Por qué?»
Si eliges esta
Baja la tensión. 🙂 Aprendes algo.
El truco: pregunta antes de pelear.
Tu hermano gana un premio
Elige qué responder. No hay nota: es un ensayo.
¿Qué haces?
«Eso no es para tanto.»
Si eliges esta
Sube la tensión. 😣 Tu hermano se pone triste.
«¡Felicidades!» y un abrazo.
Si eliges esta
Baja la tensión. 🙂 Tu hermano se pone feliz, y tú también.
El truco: lo que recibe otro no te quita lo tuyo.
Tienes que pedirle perdón a un amigo
Elige qué responder. No hay nota: es un ensayo.
¿Qué haces?
Hacer como si no pasó nada.
Si eliges esta
Queda igual. 😣 Tu amigo sigue triste.
El perdón en tres pasos.
Si eliges esta
Baja la tensión. 🙂 ¡Vuelven a jugar!
El truco: lo que hice · fue mi culpa · ¿cómo lo arreglo?
Actúenla
Actúen juntos la situación que más le pasa al niño. Después cambien de papel.
Elige un truco y úsalo hoy.
¿Cuál de las cinco situaciones te pasa más?
¡Tu plan de superhéroe!
Terminar y seguir con la lección 9 →Saber qué es lo correcto es fácil. Hacerlo cuando todo el curso te está mirando es otra cosa. Esta lección es un ensayo: para que, cuando pase de verdad, no sea la primera vez.
Gracias por contarlo. No eres la única persona.
Cómo usar esta lección
Son cinco situaciones. Puedes hacerlas en orden o ir directo a la que más te sirve, y puedes hacer la lección en dos partes. En cada una eliges qué responder y ves qué pasa.
El profe te corrige frente a la clase
Por dentro. Vergüenza. Sientes que todos te miran. Ganas de contestar o de hundirte en la silla.
Elige qué responder. No hay nota: es un ensayo.
El profe: «Eso está mal. ¿Alguien más?»
Algunos se ríen. ¿Qué haces?
«Igual nadie entiende cómo explica usted.»
Si eliges esta
Sube la tensión. Ahora tienes un problema con el profe.
Te cruzas de brazos y no participas más.
Si eliges esta
Queda igual. Te pierdes el resto de la clase.
«Ah, ok. ¿Cuál era la respuesta?»
Si eliges esta
Baja la tensión. El profe te explica. Nadie se acuerda del error en cinco minutos.
Paso a paso
- En el momento: una frase corta. No tienes que defenderte.
- Después: si fue injusto o humillante, habla con el profe a solas o con un adulto de confianza.
- Recuerda: casi nadie se fijó tanto como crees.
Pierdes un partido y se burlan
Por dentro. Rabia, vergüenza, ganas de responder o de culpar a alguien.
Elige qué responder. No hay nota: es un ensayo.
Alguien del otro equipo: «¡Qué malos son!»
Le gritas algo peor.
Si eliges esta
Sube la tensión. Termina en pelea.
Le echas la culpa a un compañero.
Si eliges esta
Sube la tensión. Pierdes el partido y el equipo.
«Bien jugado.» Y te vas con tu equipo.
Si eliges esta
Baja la tensión. No ganaste el partido, pero no perdiste nada más.
Paso a paso
- En el momento: respira. Saluda al otro equipo.
- Después: habla de lo que pueden mejorar, no de quién tuvo la culpa.
Si sale mal. Si culpaste a alguien, díselo al equipo: «Ese pase fue mío».
Te contradicen en el chat del grupo
Por dentro. Calor en la cara. Los dedos ya están escribiendo.
Elige qué responder. No hay nota: es un ensayo.
Alguien del grupo: «Jaja qué opinión más tonta.»
Le respondes con un insulto.
Si eliges esta
Sube la tensión. El grupo se llena de mensajes. Nadie cambia de opinión.
Mandas veinte mensajes explicando por qué tienes razón.
Si eliges esta
Sube la tensión. Te silencian.
Esperas diez minutos y escribes: «Puede que no estemos de acuerdo, todo bien».
Si eliges esta
Baja la tensión. La conversación sigue a otra cosa.
Paso a paso
- En el momento: la regla de los diez minutos.
- Si de verdad te importa: habla en privado o en persona, nunca a los gritos en el grupo.
Si sale mal. Si ya insultaste, un mensaje corto en el grupo: «Me pasé. Perdón». Sin «pero».
Un amigo es mejor que tú en lo que más te gusta
Por dentro. Rabia, envidia, ganas de que le vaya mal o de dejar de hacerlo.
Elige qué responder. No hay nota: es un ensayo.
Tu amigo gana el concurso de dibujo en el que tú también participaste.
«Seguro el jurado era su amigo.»
Si eliges esta
Sube la tensión. Pierdes un amigo y no ganas nada.
Dejas de dibujar.
Si eliges esta
Queda igual. Pierdes algo que te encantaba.
«Te quedó increíble. ¿Cómo hiciste las sombras?»
Si eliges esta
Baja la tensión. Aprendes algo, y tu amigo te enseña.
Paso a paso
- En el momento: alégrate por él en voz alta.
- Después: pregúntate qué puedes aprender.
- Recuerda: lo que recibe el otro no te quita lo tuyo.
Tus papás tienen razón y te cuesta admitirlo
Por dentro. «Ya sé, no me lo tienen que decir». Ganas de irte a tu cuarto.
Elige qué responder. No hay nota: es un ensayo.
Tu mamá: «Te dije que si no estudiabas, te iba a ir mal.»
Y te fue mal.
«Es que el profe pone exámenes imposibles.»
Si eliges esta
Sube la tensión. Discusión en la mesa.
Te encierras en tu cuarto.
Si eliges esta
Queda igual. Nadie habla del tema. Tampoco se arregla.
«Sí, tenías razón. ¿Me ayudas a organizarme para el próximo?»
Si eliges esta
Baja la tensión. Tu mamá se sorprende y te ayuda.
Paso a paso
Reconocer que tenían razón no es perder frente a tus papás. Es mostrar que estás creciendo.
Tu situación
Escribe una situación difícil que se repite en tu vida y que no está aquí, con las mismas partes.
Repasa el paso a paso de una situación antes de dormir.
¿Qué opción habrías elegido antes de esta ruta?
Tu plan. Y qué hacer el día que vuelvas a caer.
Terminar y seguir con la lección 9 →Saber qué es lo correcto es fácil. Hacerlo cuando tu jefe te corrige frente a todos, o cuando tu hijo te mira llorando después de que le gritaste, es otra cosa.
Esta lección es un ensayo. Para que, cuando pase de verdad, no sea la primera vez.
Gracias por contarlo. No eres la única persona.
Cómo usar esta lección
Son cinco situaciones. Puedes hacerlas en orden o ir directo a la que más te sirve, y puedes hacer la lección en dos partes.
Cada una tiene cinco partes: la escena, lo que pasa por dentro, el simulador, el paso a paso y si sale mal.
Tu jefe te corrige delante de todos
La escena. En la reunión semanal, tu jefa dice frente a todo el equipo: «Esto que entregaste tiene errores. Esperaba más de ti».
Por dentro. Calor en la cara. Vergüenza. La cabeza busca culpables: «nadie me dio la información a tiempo». Ganas de defenderte ahí mismo, o de desaparecer.
Elige qué responder. No hay nota: es un ensayo.
«Es que nadie me pasó los datos a tiempo.»
Si eliges esta
Sube la tensión. La jefa: «No es momento para excusas». Ahora parece que culpas al equipo.
Te quedas callado, con cara de molestia.
Si eliges esta
Queda igual. La reunión sigue. Tú pasas el resto del día rumiando.
«Entendido. ¿Me dices cuáles son los errores principales para corregirlos hoy?»
Si eliges esta
Baja la tensión. La jefa baja el tono: «Te los mando después de la reunión».
Paso a paso
- En el momento: respira. No expliques ni te defiendas frente a todos. Una frase corta que muestre que escuchaste: «Entendido, lo reviso».
- Después: pide hablar a solas. Pregunta qué esperaba exactamente. Si hubo un problema real (te faltó información), dilo ahí, con calma y sin culpar a nadie: «Para la próxima, necesito los datos el lunes».
- Al día siguiente: corrige y entrega. Lo que más habla de ti no es lo que dijiste en la reunión, sino lo que hiciste después.
Si sale mal. Si ya respondiste a la defensiva frente a todos, búscala después: «Esta mañana me puse a la defensiva. Tenías razón en lo de los errores. Ya los estoy corrigiendo».
Si la corrección fue una humillación (gritos, insultos, burlas repetidas), eso ya no es tu ego: es maltrato. Tienes derecho a poner un límite y a buscar apoyo.
Tu pareja tiene razón, pero el tono no te gustó
La escena. Tu pareja te dice frente a tus hijos: «¡Otra vez dejaste todo tirado! Siempre es lo mismo contigo».
Por dentro. «Tiene razón en lo de las cosas, pero ¿“siempre”? ¿Frente a los niños?». El ego quiere responder al tono y olvidar el contenido.
Elige qué responder. No hay nota: es un ensayo.
«¿Siempre? ¿Y tú, que nunca lavas los platos?»
Si eliges esta
Sube la tensión. Empieza la competencia de errores. Los niños se van a su cuarto.
Recoges todo en silencio, golpeando las cosas.
Si eliges esta
Sube la tensión. No dijiste nada, pero todos entendieron.
«Tienes razón, lo dejé tirado. Ya lo recojo.» Y más tarde, a solas: «¿Podemos hablar de cómo me lo dijiste? Frente a los niños me dolió.»
Si eliges esta
Baja la tensión. Las dos cosas quedan dichas: tu parte y lo que te molestó.
Paso a paso
- En el momento: separa el contenido del tono. Responde al contenido: «Tienes razón, ya lo recojo».
- Después, a solas y con calma: habla del tono. Habla de lo que sentiste, no de lo que el otro es: «Me dolió que fuera frente a los niños», no «eres una exagerada».
- Al día siguiente: cumple. Si dijiste que lo ibas a cambiar, que se note.
Si sale mal. Si ya respondiste con otra acusación, pide una pausa: «Empecemos de nuevo. Tenías razón en lo de las cosas».
La discusión de política o de fútbol en la comida familiar
La escena. Domingo. Comida familiar. Tu cuñado dice algo de política (o de tu equipo) que te parece absurdo. Todos miran.
Por dentro. «No puedo dejar pasar eso». Tienes argumentos, datos, y ganas de usarlos todos.
Elige qué responder. No hay nota: es un ensayo.
«Eso es lo más ignorante que he escuchado.»
Si eliges esta
Sube la tensión. Ahora la discusión es sobre ustedes, no sobre el tema. La comida se arruina.
Respondes con tres datos y un video.
Si eliges esta
Sube la tensión. Tu cuñado saca los suyos. Nadie cambia de opinión. Todos se cansan.
«¿Y por qué lo ves así? De verdad me interesa.»
Si eliges esta
Baja la tensión. Tu cuñado se sorprende y lo explica con más calma. Tú no estás de acuerdo, pero entiendes algo que no entendías.
Paso a paso
- En el momento: pregúntate qué quieres ganar: ¿la discusión o la familia? Si es la familia, pregunta antes de responder.
- Si quieres dar tu opinión: hazlo una vez, sin humillar: «Yo lo veo distinto, por esto…». Y deja que el otro siga pensando lo que piensa.
- Si la conversación sube de tono: «Mejor hablemos de otra cosa, que hoy quiero disfrutar la comida».
Lo que dice la evidencia. Las personas con más humildad intelectual, las que aceptan que pueden estar equivocadas, están más dispuestas a escuchar al que piensa distinto. Y esa humildad crece cuando creemos que siempre se puede aprender algo. (Porter y Schumann, 2018)
Si sale mal. Si ya dijiste algo hiriente, discúlpate por la forma, aunque sigas pensando lo mismo: «Puedo no estar de acuerdo contigo sin tratarte así. Perdón».
Alguien se lleva el crédito de tu trabajo
La escena. En una reunión, un compañero presenta como suya una idea que tú propusiste hace semanas. La jefa lo felicita.
Por dentro. Rabia. Injusticia. Dos voces: una dice «exponlo frente a todos» y otra dice «no digas nada, no quieras figurar».
Esta situación es distinta. El ego no es solo querer brillar. A veces el ego disfrazado de humildad nos hace callar lo justo para no parecer interesados. Pedir lo justo no es ego. Humillar al otro para conseguirlo, sí.
Elige qué responder. No hay nota: es un ensayo.
«Perdón, pero esa idea es mía, y él lo sabe.»
Si eliges esta
Sube la tensión. Todos se incomodan. Aunque tengas razón, ahora el tema es la pelea.
No dices nada y te quejas con otros después.
Si eliges esta
Queda igual. Tu trabajo se pierde, y además alimentas el chisme.
«Qué bueno que la retomamos. Es la propuesta que mandé el 3 de marzo; si quieren, comparto el documento con los detalles.»
Si eliges esta
Baja la tensión. Queda claro de quién fue, sin atacar a nadie.
Paso a paso
- En el momento: si puedes, aporta tu autoría como información, no como acusación.
- Después: habla a solas con tu compañero: «Me sorprendió que presentaras esa idea sin mencionarme. ¿Qué pasó?». Puede haber una explicación, o puede que no.
- A futuro: deja tus ideas por escrito y con fecha. No es desconfianza: es orden.
Si sale mal. Si ya lo expusiste con rabia frente a todos, discúlpate por la forma, no por el fondo: «Me equivoqué en cómo lo dije. Lo que dije sigue siendo cierto».
Le gritaste a tu hijo y te toca pedirle perdón
La escena. Llegaste cansado. Tu hijo regó el jugo por tercera vez. Le gritaste más fuerte de lo que querías. Ahora está llorando en su cuarto.
Por dentro. Culpa. Y una voz que dice: «Si le pido perdón, pierdo autoridad». Otra voz dice: «Él también tiene que aprender a tener cuidado».
Elige qué responder. No hay nota: es un ensayo.
Entras y le dices: «Ya, no llores, no fue para tanto».
Si eliges esta
Sube la tensión. Tu hijo aprende que lo que siente no importa.
No dices nada y mañana haces como si no hubiera pasado.
Si eliges esta
Queda igual. Tu hijo aprende que los adultos no se equivocan, o que no lo reconocen.
Te sientas a su lado: «Te grité muy fuerte. Me equivoqué. Estaba cansado, pero eso no es culpa tuya. Lo siento. ¿Me ayudas a limpiar el jugo mañana con más cuidado?»
Si eliges esta
Baja la tensión. Tu hijo te abraza.
Paso a paso
- En el momento: si todavía estás enojado, espera a calmarte. Una disculpa enojada no sirve.
- La disculpa: a su altura, con palabras simples. Reconoce lo que hiciste. Separa el error de él (el jugo) del error tuyo (el grito).
- Después: piensa qué pasó antes del grito. Casi siempre hay cansancio, hambre o una preocupación detrás. Ese es tu plan para la próxima vez.
Lo más importante. Pedirle perdón a un hijo no te quita autoridad. Le enseña algo que no va a aprender de otra forma: que equivocarse no es el fin del mundo y que los errores se reparan.
Si sale mal. Si ya pasó hace días o años, nunca es tarde. «¿Te acuerdas de esa vez que te grité? Pienso en eso. Me equivoqué».
Tu situación
Paso 1 · Piensa en una situación difícil que se repite en tu vida y que no está en esta lista.
Paso 2 · Escríbela con las mismas partes. La vas a usar en la lección 9.
Elige una de las cinco situaciones (o la tuya) y repasa el paso a paso antes de dormir. Si pasa mañana, ya vas a estar listo.
¿Cuál de las situaciones se parece más a tu vida? ¿Qué opción del simulador habrías elegido antes de esta ruta?
Ya tienes mucho: tu espejo, tus disfraces, tus heridas, tus herramientas y tus situaciones.
En la próxima lección vas a juntar todo en un plan. Uno de verdad, con fechas y con nombres. Y vas a saber qué hacer el día que vuelvas a caer, porque ese día va a llegar.
Terminar y seguir con la lección 9 →Fuentes de esta lección
- Porter, T. y Schumann, K. (2018). Intellectual humility and openness to the opposing view. Self and Identity, 17(2), 139–162. Consultar fuente: Porter, T. y Schumann, K. (2018). Intellectual humility and openness to the opposing view. Self and Identity, 17(2), 139–162.
Lección 8 de 10.
Ya casi.
Para llevarteElige un truco y úsalo hoy.
Para llevarteRepasa el paso a paso de una situación antes de dormir.
Para llevarteElige una de las cinco situaciones (o la tuya) y repasa el paso a paso antes de dormir. Si pasa mañana, ya vas a estar listo.
Lo que escribes y tu avance se guardan solo en este dispositivo. Al terminar la lección sumamos 1 al total, sin saber quién eres.