La brújula 🧭
¿Cómo es alguien que manda a su vocecita? · 8 min
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¿Cómo se ve alguien que lo hace distinto? · 10 min
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¿Cómo se ve alguien que lo hace distinto? · 12 min
Cada edad tiene su avance. Las personas de la misma edad comparten este espacio y su bitácora en este navegador.
¿Te imaginas al más importante del lugar limpiando lo que nadie quiere limpiar?
Gracias por contarlo. No eres la única persona.
La brújula
Hubo un hombre muy bueno que sabía mandar a su vocecita.
El niño en el medio
Sus amigos peleaban por ver quién era el más importante. Él llamó a un niño, lo puso en medio y lo abrazó. Les dijo: «Lo más grande es ayudar a los demás».
El último puesto
Vio que en una fiesta todos querían los mejores puestos. Les dijo: «Siéntate atrás. Si quieren, te llamarán adelante».
La toalla
En una cena, se levantó y les lavó los pies a sus amigos. Era el trabajo que nadie quería hacer. Y él lo hizo con cariño.
Él era el más querido de todos. Y no necesitaba ser el primero.
Ayudante secreto 🕵️
Hoy vas a ayudar a alguien sin que sepa que fuiste tú: ordenar sus zapatos, dejarle un dibujo, poner la mesa antes de que te lo pidan.
¡Shhh! Es un secreto. Solo lo sabe el adulto que te acompaña.
Y antes de dormir, miren juntos el cielo un ratito: las estrellas, la luna o las nubes. ¿Se sienten pequeñitos?
¿Qué sentiste cuando nadie supo que habías sido tú?
¡Trucos para que mandes tú y no la vocecita!
Terminar y seguir con la lección 6 →Imagina al más popular del colegio limpiando el salón cuando nadie lo ve.
Gracias por contarlo. No eres la única persona.
La brújula
Hubo un hombre que cambió la historia sin ejército, sin dinero y sin cargo. Lo que más sorprendía de él era cómo trataba a los demás.
El niño en el medio
Sus amigos discutían quién era el más importante. Él puso a un niño en medio de todos, lo abrazó y les dijo que lo grande es servir a los demás.
El último puesto
En una comida, vio a los invitados pelear por los mejores puestos. Les dijo que se sentaran atrás: mejor que te pidan pasar adelante a que te pidan irte atrás frente a todos.
La corona que no quiso
Una multitud quiso hacerlo rey a la fuerza. Él se fue solo al monte.
La toalla
En su última cena, se levantó y les lavó los pies a sus amigos: el trabajo que nadie quería. Incluso al que lo iba a traicionar.
En ninguna de las cuatro escenas él pierde. Es el más respetado de todos. Pero no lo necesita.
El asombro ayuda
En un estudio, quienes miraron un minuto unos árboles altísimos se sintieron menos importantes y ayudaron más a alguien a quien se le cayeron unos lápices. (Piff y otros, 2015) Cuando miras algo mucho más grande que tú, el ego se calla un rato.
¿Cuál te cuesta más?
Un día con la toalla
Parte 1 · Haz algo que nadie quiere hacer, en tu casa o en el colegio. Sin contárselo a nadie y sin subirlo a redes.
Parte 2 · Diez minutos mirando algo grande: el cielo, la lluvia, un árbol, el mar. Sin celular.
Parte 3 · ¿Qué sentiste? ¿Te dieron ganas de contarlo?
¿Qué te dijo tu ego cuando nadie supo lo que hiciste?
Cuatro herramientas para el momento exacto en que sientes el calor en la cara.
Terminar y seguir con la lección 6 →Fuentes de esta lección
- Piff, P. K., Dietze, P., Feinberg, M., Stancato, D. M. y Keltner, D. (2015). Awe, the small self, and prosocial behavior. Journal of Personality and Social Psychology, 108(6), 883–899. Consultar fuente: Piff, P. K., Dietze, P., Feinberg, M., Stancato, D. M. y Keltner, D. (2015). Awe, the small self, and prosocial behavior. Journal of Personality and Social Psychology, 108(6), 883–899.
Imagina a la persona más importante de una sala.
Ahora imagínala levantándose de la mesa para hacer el trabajo que nadie quiere hacer.
Gracias por contarlo. No eres la única persona.
La brújula
Hubo un hombre que cambió la historia sin un ejército, sin dinero y sin un cargo. Lo que más sorprendía de él era cómo trataba a los demás.
El niño en el medio
Sus amigos iban por el camino discutiendo quién de ellos era el más importante. Cuando llegaron, él les preguntó de qué hablaban. Nadie quiso responder. Entonces llamó a un niño, lo puso en medio de todos y lo abrazó. Les dijo que quien quisiera ser grande tenía que ponerse al servicio de los demás, y que recibir con cariño a alguien que no puede darte nada a cambio era lo verdaderamente grande.
El último puesto
Una vez lo invitaron a una comida. Vio cómo los invitados se peleaban por sentarse en los mejores lugares. Les dijo que, cuando los invitaran, se sentaran en el último puesto. Si el dueño de la casa quería, los llamaría a un lugar mejor. Era mejor que te pidieran subir a que te pidieran bajar frente a todos.
La corona que no quiso
Un día dio de comer a una multitud enorme. La gente quedó tan impresionada que quiso llevárselo a la fuerza para hacerlo rey. Él se fue solo al monte.
La toalla
Era su última cena con sus amigos. Sabía lo que venía. Y en vez de pedir que lo atendieran, se levantó de la mesa. Se ató una toalla a la cintura, echó agua en una vasija y empezó a lavarles los pies, uno por uno: el trabajo que nadie quería hacer. Entre ellos estaba uno que esa misma noche lo iba a traicionar. Él lo sabía, y le lavó los pies igual.
Lo que tienen en común
En ninguna de las cuatro escenas él pierde algo. Al contrario: es el más respetado de la sala. Pero no lo necesita. Su valor no depende de sentarse adelante, de llevar corona ni de que lo atiendan.
Eso es bajarle el volumen al ego: no es despreciarte. Es estar tan tranquilo con quien eres que puedes servir sin sentirte menos.
Sentirse pequeño, en el buen sentido
Hay algo que ayuda a bajar el volumen del ego, y es muy sencillo: el asombro.
En un estudio, un grupo de personas miró durante un minuto unos árboles altísimos. Otro grupo miró un edificio. Después, frente a ellos, alguien tropezó y se le cayeron unos lápices. Los que habían mirado los árboles se sentían menos importantes y recogieron más lápices para ayudar. (Piff y otros, 2015)
Cuando miras algo mucho más grande que tú, el ego se calla un rato.
¿Cuál te cuesta más?
De las cuatro escenas, ¿cuál sería la más difícil para ti?
Un día con la toalla
Hoy, a lo largo del día.
Parte 1 · La toalla. Haz un trabajo que nadie quiere hacer, en tu casa o en tu trabajo. Lavar lo que nadie lava. Ordenar lo que nadie ordena. Ayudar a alguien que no puede devolverte el favor.
La regla: no se lo cuentes a nadie. Ni ahora ni después. Si alguien pregunta quién fue, puedes decir «no sé» o «alguien».
Parte 2 · El asombro. Busca diez minutos para mirar algo más grande que tú: el cielo, un árbol grande, el mar, las montañas, las estrellas, una tormenta desde la ventana. Sin celular. Solo mirar.
Parte 3 · Escribe cómo te sentiste en cada parte. ¿Te costó no contar lo que hiciste?
¿Qué sentiste cuando nadie supo lo que hiciste? ¿Qué te dijo tu ego?
Ya sabes qué es, de dónde viene, lo que cuesta y cómo se ve lo contrario.
Ahora empieza lo práctico. En la próxima lección vas a aprender cuatro herramientas para el momento exacto en que aparece el ego: cuando sientes el calor en la cara y ya tienes la respuesta lista.
Terminar y seguir con la lección 6 →Fuentes de esta lección
- Piff, P. K., Dietze, P., Feinberg, M., Stancato, D. M. y Keltner, D. (2015). Awe, the small self, and prosocial behavior. Journal of Personality and Social Psychology, 108(6), 883–899. Consultar fuente: Piff, P. K., Dietze, P., Feinberg, M., Stancato, D. M. y Keltner, D. (2015). Awe, the small self, and prosocial behavior. Journal of Personality and Social Psychology, 108(6), 883–899.
Lección 5 de 10.
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