El equipo chiquito es tramposo: nos hace pensar que «ellos» son todos iguales.
Gracias por contarlo. No eres la única persona.
Seis trucos
- El «son todos iguales»: dices que un grupo entero es malo sin conocer a nadie.
- El que se burla: te ríes del acento, la ropa o la comida de alguien.
- El que abuchea: en los partidos gritas cosas feas contra el otro equipo.
- El «no juegues con esos»: no dejas jugar a alguien porque es de otro grupo.
- El que culpa a todos: por lo que hizo un niño, culpas a todo su curso o su equipo.
- El que repite: dices cosas feas de otros grupos porque se las escuchaste a alguien.
¿Equipo chiquito o equipo grande?
Invitar a jugar a un niño de otro curso.
Respuesta
🤝 Equipo grande. ¡Así se agranda el equipo!
Decir «los del otro equipo son tontos».
Respuesta
🙈 Equipo chiquito. Es el truco del «son todos iguales».
Probar la comida que trae un compañero de otro país.
Respuesta
🤝 Equipo grande. Así conoces algo nuevo.
Reírte de cómo habla un niño.
Respuesta
🙈 Equipo chiquito. Es el truco del que se burla.
Aplaudir un gol bonito del otro equipo.
Respuesta
🤝 Equipo grande. Puedes querer ganar y aplaudir lo bonito.
Decir «no juegues con esos».
Respuesta
🙈 Equipo chiquito. Es el truco del «no juegues con esos».
Un niño nuevo, que llegó de otro país, abre su lonchera. Trae una comida que nadie conoce.
—¡Qué asco! —dice alguien. Todos se ríen.
El niño cierra la lonchera rápido.
Al día siguiente, Lía se sienta a su lado.
—¿Me das un poquito?
Lía prueba. ¡Está riquísimo! El niño sonríe por primera vez.
¿Qué truco usaron los que se rieron?
Adivina el truco
El adulto actúa un truco y el niño adivina cuál es. Después, al revés.
Si ves un truco hoy, en ti o en alguien de tu casa, dilo con cariño: «¡Ese es un equipo chiquito!».
¿Qué truco te pasa más a ti?
¿Por qué armamos equipos chiquitos?
Terminar y seguir con la lección 3 →Nadie dice «odio a esa gente». Decimos «es solo un chiste», «yo solo lo reenvié» o «así son ellos».
Gracias por contarlo. No eres la única persona.
Ocho disfraces
- El de «ellos». Hablas de un grupo entero como si fuera una sola persona.
- El del «no soy…, pero». Lo que viene después del «pero» es lo que de verdad piensas.
- El de las palabras de plaga. «Ratas», «basura», «animales», para personas.
- El hincha ciego. Cantas que el rival se muera y dices que es parte del juego.
- El que hereda el odio. Repites lo que escuchaste en tu casa sin preguntarte si es justo.
- El que generaliza una herida. Por lo que te hizo una persona, culpas a todo su grupo.
- El que solo comparte. «Yo no lo hice, solo lo reenvié.»
- El de las dos balanzas. Si lo hace uno de los tuyos, es un error. Si lo hace uno de ellos, «así son».
Los ocho le quitan a una persona su nombre y la convierten en un grupo.
¿Crítica o desprecio?
«No me gusta cómo juega ese equipo.»
Respuesta
Crítica. Hablas del juego, no de las personas.
«Los de ese equipo son todos unos animales.»
Respuesta
Desprecio. Un grupo entero, sin humanidad.
«Ese compañero me trató mal.»
Respuesta
Crítica. Hablas de una persona y de lo que hizo.
«Los de ese país son todos flojos.»
Respuesta
Desprecio. Millones de personas, una sola etiqueta.
«Es solo un chiste sobre cómo hablan.»
Respuesta
Depende. Si siempre se ríen de los mismos, es desprecio.
«No estoy de acuerdo con lo que piensa.»
Respuesta
Crítica. Hablas de una idea.
En el chat de la barra comparten un video: hinchas del equipo rival peleando a la salida del estadio.
«Animales. Así son todos los de ese equipo.»
Una semana después, circula otro video: esta vez, los que pelean son de la barra de Teo.
«Bueno, esos son unos pocos. No somos así.»
Teo se queda mirando los dos mensajes, uno arriba del otro.
Dos balanzas. Cuando fueron ellos, eran «todos». Cuando fueron los suyos, eran «unos pocos».
Tus dos disfraces
1 · Marca los dos que más usas.
2 · Una frase real de cada uno, reescrita sin quitarle la humanidad a nadie. Puedes mantener tu opinión: «Los de ese equipo son unos animales» se vuelve «No me gusta cómo juega ese equipo».
Antes de reenviar algo sobre un grupo, pregúntate: «¿Lo diría delante de alguien de ese grupo?».
¿Qué disfraz te costó más reconocer?
¿Por qué es tan fácil odiar a «ellos»?
Terminar y seguir con la lección 3 →Nadie dice «odio a esa gente».
Decimos «solo lo reenvié», «es un chiste», «no soy racista, pero…» o «así son ellos».
El odio casi nunca suena a odio. Se disfraza.
Gracias por contarlo. No eres la única persona.
Ocho disfraces
Estos son los más comunes. Casi todos usamos dos o tres.
- El de «ellos». Hablas de millones de personas como si fueran una sola: «los de afuera», «los de ese partido», «los de ese barrio».
- El del «no soy…, pero». «No soy racista, pero…», «no tengo nada contra ellos, pero…». Lo que viene después del «pero» es lo que de verdad piensas.
- El de las palabras de plaga. «Invasión», «plaga», «ratas», «basura». Palabras que sirven para bichos, guerras o desechos, usadas para personas.
- El hincha ciego. En el estadio, o frente a la tele, le gritas «animales» al rival. Tus hijos te escuchan.
- El que hereda el odio. Repites lo que escuchaste en la mesa en tu infancia, sin preguntarte si es justo.
- El que generaliza una herida. Alguien de un grupo te hizo daño de verdad. Desde entonces, todo su grupo es culpable.
- El que solo comparte. «Yo no lo escribí, solo lo reenvié.» Pero al reenviarlo, lo dijiste tú también.
- El de las dos balanzas. Si lo hace uno de los tuyos, es un error de unos pocos. Si lo hace uno de ellos, es que «así son».
Lo que tienen en común
Los ocho hacen lo mismo: le quitan a una persona su nombre y la convierten en un grupo. Y después, al grupo le quitan un poco de humanidad.
Ninguno se siente como odio. Se sienten como opinar, como bromear o como «decir la verdad». Por eso cuesta tanto verlos.
¿Crítica o desprecio?
«No estoy de acuerdo con esa ley.»
Respuesta
Crítica. Hablas de una idea, no de las personas que la apoyan.
«Los que votan así son unos animales.»
Respuesta
Desprecio. Le quitas la humanidad a millones de personas.
«Ese jugador hizo una falta muy fea.»
Respuesta
Crítica. Hablas de lo que hizo una persona.
«Los de ese equipo son todos unos delincuentes.»
Respuesta
Desprecio. Un grupo entero, una sola etiqueta.
«Me robó alguien que llegó de afuera.»
Respuesta
Depende. Si hablas de lo que te pasó, es un hecho. Si después dices «son todos iguales», es desprecio.
«Nos están invadiendo.»
Respuesta
Desprecio. Es una palabra de guerra usada para personas que buscan trabajo.
«Me preocupa cómo se está manejando la llegada de tanta gente.»
Respuesta
Crítica. Es una preocupación que se puede discutir, sin atacar a nadie.
«Es solo un chiste sobre cómo hablan.»
Respuesta
Depende. Si se ríen todos, incluidos ellos, es un chiste. Si siempre se ríen de los mismos, es desprecio.
Puedes estar en desacuerdo con todo lo que quieras. Lo que no ayuda a nadie es quitarle la humanidad a un grupo.
En las noticias muestran a hinchas del equipo rival rompiendo vidrios después de un partido.
—Animales —dice Sam—. Así son todos los de ese equipo.
Una semana después, las noticias muestran a hinchas del equipo de Sam haciendo lo mismo.
—Bueno, esos son unos pocos —dice Sam—. No representan a la hinchada.
Teo levanta la vista del celular.
—¿Y la semana pasada?
Sam se queda callado.
Sam usó dos disfraces en una semana: el de «ellos» y el de las dos balanzas. Cuando fueron los otros, eran «todos». Cuando fueron los suyos, eran «unos pocos». Su hijo lo vio antes que él.
Tus dos disfraces
Paso 1 · Elige. De los ocho disfraces, marca los dos que más usas.
Paso 2 · Una frase real de cada uno. ¿Qué dijiste, escribiste o reenviaste? ¿Sobre qué grupo?
Paso 3 · Reescríbela sin quitarle la humanidad a nadie. Puedes mantener tu opinión. Solo cambia el desprecio por la crítica. Por ejemplo: «Los de ese partido son todos unos ladrones» se vuelve «No confío en cómo ese partido maneja el dinero».
Paso 4 · Mira la diferencia. ¿Se puede conversar con la segunda frase? ¿Y con la primera?
Antes de reenviar algo sobre un grupo, pregúntate: «¿Lo diría yo con estas palabras, delante de alguien de ese grupo?».
¿Qué disfraz te costó más reconocer? ¿De quién lo aprendiste?
Si casi nadie quiere odiar, ¿por qué es tan fácil?
En la próxima lección vas a ver por qué basta con dividir para que aparezca el «ellos», por qué creemos que nos odian más de lo que nos odian y por qué el odio da tantos clics.
Terminar y seguir con la lección 3 →Lección 2 de 10.
Buen comienzo.
Para llevarteSi ves un truco hoy, en ti o en alguien de tu casa, dilo con cariño: «¡Ese es un equipo chiquito!».
Para llevarteAntes de reenviar algo sobre un grupo, pregúntate: «¿Lo diría delante de alguien de ese grupo?».
Para llevarteAntes de reenviar algo sobre un grupo, pregúntate: «¿Lo diría yo con estas palabras, delante de alguien de ese grupo?».
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