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El espejo 🪞

¿Se me ponen los anteojos de juzgar? · 8 min

Para el adulto que acompaña: Lean juntos. No hay respuestas buenas ni malas. Cuenten sus propios ejemplos: «A mí también me pasa». Los niños aprenden a juzgar mirando cómo hablamos los grandes de los demás: lo que decimos en la mesa sobre el vecino, el profesor o el familiar enseña más que cualquier lección.

El espejo

¿Me pasa a mí? · 10 min

El espejo

¿Me pasa a mí? · 15 min

Cada edad tiene su avance. Las personas de la misma edad comparten este espacio y su bitácora en este navegador.

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Para empezar

¿Alguna vez pensaste que alguien era raro antes de conocerlo?

La idea

A veces nos ponemos unos anteojos de juzgar sin darnos cuenta. Con esos anteojos, vemos a alguien distinto y pensamos: «es raro», «es malo», «no me va a caer bien».

Pero esos anteojos solo dejan ver un pedacito. No dejan ver a la persona de verdad.

Lo distinto no es raro. Solo es distinto.

Para tocar

Tu espejo

El adulto lee cada frase en voz alta y el niño elige.

Elige una opción para cada frase.

Pienso que alguien es raro si se viste distinto.
Me río cuando alguien habla diferente.
Le pongo apodos a otros niños.
No dejo jugar a alguien porque «no sabe».
Cuento cosas de otros niños que no sé si son verdad.
Si alguien se porta mal una vez, pienso que siempre es malo.
Me digo cosas feas cuando me equivoco.
Siento que los demás piensan cosas feas de mí.

Esto no mide cuánto vales. Es una reflexión, no un diagnóstico.

La escena

Llega un niño nuevo a la clase. Habla con otro acento.

—Habla raro —dice una amiga de Lía.

Lía se ríe. Ninguna sabe su nombre todavía.

El ejercicio

Dibuja tus anteojos ✏️

Dibuja tus anteojos de juzgar. ¿De qué color son? ¿Qué te hacen ver? Después, dibuja lo que se ve cuando te los quitas.

Para hoy

Hoy eres detective 🔍. Cuando pienses «es raro», dite en tu cabeza: «Uy, se me pusieron los anteojos».

Para conversar

¿Cuándo se te pusieron los anteojos por última vez?

Lo que viene

Los anteojos tienen trucos. ¡Vamos a descubrirlos!

Terminar y seguir con la lección 2 →
Para empezar

Piensa en alguien del colegio que te cayó mal antes de hablar con él. ¿Qué sabías de esa persona? ¿Su historia? ¿Qué le pasaba en su casa?

Probablemente, casi nada. Y aun así, ya habías decidido algo.

La idea

Juzgar es decidir quién es alguien por un detalle: su ropa, cómo habla, un audio de diez segundos o lo que «todos dicen».

No es lo mismo que opinar:

  • Un hecho: «No saludó cuando llegó».
  • Un juicio: «Es un creído».

Puedes decir que algo está mal sin decidir quién es la persona.

Antes del espejo

Responde pensando en lo que pensaste, dijiste e hiciste este mes, no en cómo te gustaría ser.

Para tocar

Tu espejo

Elige una opción para cada frase.

Decido rápido si alguien me cae bien o mal.
Cuando alguien me cae mal al principio, no cambio de idea.
Uso apodos para hablar de otros («el raro», «la creída»).
Siento que ya sé cómo es alguien después de verlo un par de veces.
Comento lo que hacen otros sin saber toda la historia.
Repito lo que me contaron de alguien.
Me río de videos de gente que no conozco.
Reenvío capturas o audios de otros.
Cuando alguien se equivoca, pienso «así es él».
Creo que la gente no cambia.
Me juzgo muy duro cuando me equivoco.
Siento que todos me juzgan.

Esto no mide cuánto vales. Es una reflexión, no un diagnóstico.

La escena

Llega un compañero nuevo. Siempre anda con audífonos y no habla con nadie.

—Qué raro es ese —dice Dani—. Se cree mucho.

Teo se ríe. Ninguno de los dos le ha dicho una palabra.

El ejercicio · 6 min

El mapa de tus juicios

Paso 1 · Piensa en tres personas que juzgaste hace poco: compañeros, profes, gente de redes.

Paso 2 · Para cada una, responde. Si no quieres escribir, solo elige.

Persona 1
¿Qué no sabías?
Persona 2
¿Qué no sabías?
Persona 3
¿Qué no sabías?

Paso 3 · ¿Se repite algo?

Paso 4 · Completa la frase.

Para hoy

Fíjate en una sola vez en que decidas algo de alguien sin conocerlo. Solo date cuenta.

Bitácora

¿Qué te sorprendió de tu espejo o de tu mapa?

Lo que viene

Juzgar se disfraza de broma, de «solo digo la verdad», de «yo nunca haría eso». En la próxima lección vas a descubrir sus disfraces.

Terminar y seguir con la lección 2 →
Para empezar

Piensa en alguien que te cayó mal la primera vez que lo viste.

¿Qué sabías de esa persona en ese momento? ¿Su nombre? ¿Su historia? ¿Qué le había pasado ese día?

Probablemente, casi nada. Y aun así, ya habías decidido algo.

La idea
  1. Qué es juzgar

    Juzgar es decidir quién es una persona por un detalle: una cara, un comentario, una foto, un video de diez segundos o lo que «todos saben» de ella.

    Lo hacemos todo el tiempo, casi sin darnos cuenta. Y casi siempre sin conocer su vida.

  2. Juzgar no es opinar

    Esta ruta no te pide que dejes de pensar ni que digas que todo está bien. Hay una diferencia importante:

    • Evaluar un hecho: «Llegó tarde tres veces esta semana».
    • Juzgar a la persona: «Es un irresponsable».

    Lo primero es algo que viste. Lo segundo es una conclusión sobre quién es, hecha con muy poca información. Puedes decir que algo está mal sin decidir quién es la persona.

  3. Dónde aparece

    Hay seis momentos en los que juzgar suele aparecer:

    1. Cuando conoces a alguien: la primera impresión.
    2. Cuando pones etiquetas: «el flojo», «la intensa», «el raro».
    3. Cuando hablas de otros: el comentario, el chisme.
    4. En las redes: el video, la foto, la noticia de alguien que no conoces.
    5. Cuando alguien se equivoca: el error que se vuelve «así es él».
    6. Contigo mismo: el juez más duro muchas veces vive adentro.
  4. Antes del espejo

    Juzgar es tan automático que casi nunca lo notamos. Por eso, en el espejo que viene, responde pensando en lo que pensaste, dijiste e hiciste este último mes, no en cómo te gustaría ser.

Para tocar

Tu espejo

Elige una opción para cada frase.

Decido rápido si alguien me cae bien o mal.
Cuando alguien me cae mal al principio, me cuesta cambiar de idea.
Uso apodos o etiquetas para hablar de otras personas («el flojo», «la exagerada»).
Pienso que ya sé cómo es alguien después de verlo un par de veces.
Comento lo que hacen otros aunque no sepa toda la historia.
Repito lo que me contaron de alguien sin comprobarlo.
Opino o me río de personas que no conozco por un video o una foto.
Comparto noticias o capturas de alguien sin saber si son ciertas.
Cuando alguien se equivoca, pienso «así es él».
Me cuesta creer que una persona pueda cambiar.
Me juzgo muy duro cuando me equivoco.
Pienso que los demás me juzgan tanto como yo a ellos.

Esto no mide cuánto vales. Es una reflexión, no un diagnóstico.

La escena

Mara y Sam salen a cenar. Pasan veinte minutos y nadie les toma el pedido.

—Qué mal servicio —dice Mara—. Ese mesero no hace nada. Lo vi tres veces mirando el celular.

Cuando por fin llega, Mara le dice, seria: «Llevamos veinte minutos esperando».

—Disculpen —dice él—. Hoy faltaron dos compañeros y estoy solo con todas las mesas. El celular es porque mi hija está enferma y la está cuidando mi mamá. Ya les traigo todo.

Mara se queda callada.

Lo que vio era cierto: el mesero tardó y miró el celular. Lo que decidió, no. «Ese mesero no hace nada» era una conclusión sobre quién era él, hecha con veinte minutos de información.

El ejercicio · 8 min

El mapa de tus juicios

Busca un lugar tranquilo.

Paso 1 · Recuerda. Piensa en tres personas que juzgaste hace poco. Pueden ser cercanas o desconocidas: un compañero, un familiar, un vecino, alguien en la calle, alguien en redes.

Paso 2 · Escribe. Para cada una, responde:

Persona 1
¿Qué no sabías?
Persona 2
¿Qué no sabías?
Persona 3
¿Qué no sabías?

Paso 3 · Mira las tres juntas. ¿Cuánto sabías de verdad, comparado con lo que decidiste? ¿Se repite algo: el tipo de persona, el lugar, tu estado de ánimo?

Paso 4 · Completa la frase.

Lo vas a usar en la lección 9, cuando armes tu plan.

Para hoy

Fíjate en una sola vez en que decidas algo de alguien sin conocerlo.

No tienes que cambiar nada. Solo date cuenta. ¿Qué viste? ¿Qué decidiste? ¿Qué no sabías?

Bitácora

¿Qué te sorprendió más: lo que mostró tu espejo o lo que mostró tu mapa?

Lo que viene

Juzgar casi nunca suena a juicio. Suena a «solo digo la verdad», a «yo nunca haría eso» o a «no es por hablar, pero…».

En la próxima lección vas a conocer sus ocho disfraces. Y vas a descubrir cuáles usas tú.

Terminar y seguir con la lección 2 →

Lo que escribes y tu avance se guardan solo en este dispositivo. Al terminar la lección sumamos 1 al total, sin saber quién eres.

Antes de empezar

La vida se nos va mientras esperamos que empiece.

No soy experto en nada. Soy alguien que se equivoca seguido y que todavía está aprendiendo a vivir.

Hice este lugar porque la felicidad casi nunca está después: está en las personas que hoy tienes cerca y en el día que estás viviendo.

Aquí no vas a encontrar sermones. Vas a encontrar rutas cortas para mirarte con honestidad y cambiar algo, de a poco.

Siempre es un buen momento para empezar.

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