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Sus disfraces 🎭

¿Cómo lo reconozco? · 8 min

Cómo se ve

¿Cómo la reconozco? · 10 min

Cómo se ve

¿Cómo la reconozco? · 12 min

Cada edad tiene su avance. Las personas de la misma edad comparten este espacio y su bitácora en este navegador.

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Para empezar

El bichito verde es tramposo: casi nunca dice «tengo envidia». Se disfraza.

La idea

Seis disfraces

  1. El «¡es feo!»: dice que lo del otro es feo, aunque le guste.
  2. El «¡no es justo!»: se enoja porque el otro tiene algo.
  3. El que no felicita: se queda callado cuando a otro le va bien.
  4. El «no quiero jugar»: se aleja del que tiene lo que él quiere.
  5. El «yo tengo más»: presume para no sentirse menos.
  6. El «nunca voy a poder»: deja de intentarlo porque otro lo hace mejor.
Para tocar

¿Es el bichito o no?

  1. Decir «¡felicidades!» cuando tu amigo gana.

    Respuesta

    🙂 No es. ¡Eso es de buenos amigos!

  2. Decir que el dibujo del otro es feo, aunque te gusta.

    Respuesta

    🐛 Es el bichito. Es el disfraz del «¡es feo!».

  3. Pedirle a tu amigo que te enseñe a hacer algo.

    Respuesta

    🙂 No es. ¡Así se aprende!

  4. No querer jugar con el niño que tiene el juguete nuevo.

    Respuesta

    🐛 Es el bichito. Es el disfraz del «no quiero jugar».

  5. Presumir que tus zapatos son mejores.

    Respuesta

    🐛 Es el bichito. Es el disfraz del «yo tengo más».

  6. Decir «gracias» por lo que tienes.

    Respuesta

    🙂 No es. Dar las gracias calma al bichito.

La escena

En la cena, la abuela Tita felicita a Teo, el hermano de Lía, por su nota en el examen.

Lía se cruza de brazos: «¡No es justo! ¡A mí nunca me felicitan!».

¿Qué disfraz se puso el bichito?

El ejercicio

Adivina el disfraz

El adulto actúa un disfraz y el niño adivina cuál es. Después, al revés.

Para hoy

Si ves un disfraz hoy, en ti o en alguien de tu casa, dilo con cariño: «¡Ese fue el bichito!».

Para conversar

¿Qué disfraz usa más tu bichito?

Lo que viene

¿Por qué nos pica el bichito?

Terminar y seguir con la lección 3 →
Para empezar

Nadie dice «me muero de envidia». Decimos «jaja qué suerte», «ni me importa» o «seguro tiene palanca».

La idea

Ocho disfraces

  1. El crítico. «Sí, pero…». Le encuentras el defecto a todo lo que logra el otro.
  2. El de la broma. Te burlas de quien sobresale. «Jaja, el favorito del profe».
  3. El silencio. No felicitas. Dejas en visto.
  4. El «ni me importa». «Yo ni quería entrar a ese equipo». Y sí querías.
  5. El que mira sin parar. Revisas una y otra vez las fotos, los likes y los seguidores de otros.
  6. El «no es justo». Todo lo que recibe el otro te parece inmerecido.
  7. El que se rinde. «Nunca voy a ser como él». Y dejas de intentarlo.
  8. El que se alegra un poco. Cuando al otro le sale mal, sientes alivio.

Todos nacen del mismo pinchazo: alguien tiene algo que quiero.

Para tocar

¿Envidia que suma o que resta?

  1. Preguntarle a Dani cómo entrena.

    Respuesta

    Suma. Conviertes la envidia en algo que aprender.

  2. Hacer memes de la pareja nueva de tu amiga.

    Respuesta

    Resta. Te ríes para no sentir el pinchazo.

  3. Sentir un pinchazo cuando un amigo sube una foto de vacaciones.

    Respuesta

    Depende. Sentirlo es normal. Lo que importa es qué haces después.

  4. Dejar de seguir a alguien que te hace sentir feo.

    Respuesta

    Suma. Cuidar lo que miras es cuidarte.

  5. Decir que a tu compañero le fue bien en el examen porque es el favorito.

    Respuesta

    Resta. Le quitas el mérito sin saber cuánto estudió.

  6. Felicitar a alguien con una pregunta: «¿Cómo lo hiciste?».

    Respuesta

    Suma. Celebrar al otro también te hace bien a ti.

La escena

Teo pasa una hora mirando fotos: un compañero en la playa, otra con ropa nueva, otro con doscientos likes. No le escribe a nadie.

Se duerme tarde. Al día siguiente, en el colegio, todo le parece aburrido.

El ejercicio · 6 min

Tus dos disfraces

Paso 1 · Marca los dos disfraces que más usas.

Escribe aquí…

Paso 2 · Un ejemplo real de cada uno: ¿qué tenía el otro que tú querías?

Disfraz 1
Disfraz 2

Paso 3 · ¿Qué habrías dicho sin el disfraz? Por ejemplo: «Me dio envidia, y me alegro por ti».

Para hoy

Felicita a alguien con una pregunta: «¿Cómo lo hiciste?», «¿Cómo te sientes?».

Bitácora

¿Qué disfraz te costó más reconocer?

Lo que viene

¿Por qué te da envidia tu mejor amigo y no un famoso que tiene mucho más?

Terminar y seguir con la lección 3 →
Para empezar

Nadie dice «me muero de envidia».

Decimos «seguro tuvo palanca», «a mí ni me importa» o «qué suerte tienen algunos».

La envidia casi nunca se presenta con su nombre. Se disfraza.

La idea
  1. Ocho disfraces

    Estos son los más comunes. Casi todos usamos dos o tres.

    1. El crítico. «Sí, pero…». Cuando a alguien le va bien, encuentras el defecto: tuvo palanca, tuvo suerte, no es para tanto.
    2. El silencio. No felicitas. Haces como que no viste la noticia, o respondes con un «qué bien» seco y cambias de tema.
    3. El «no me importa». Le quitas valor a lo que quieres: «Yo ni quería ese puesto». A veces es verdad. Muchas veces, no.
    4. El que mira sin parar. Revisas una y otra vez lo que tienen o hacen otros. No escribes, no comentas: solo miras y te comparas.
    5. El «no es justo». Todo lo que recibe otro te parece inmerecido. Llevas la cuenta de lo que le dan a cada uno.
    6. El que se rinde. «Nunca voy a poder como él». Dejas de intentar algo porque otro lo hace mejor.
    7. El que compite en todo. Cada logro ajeno es un reto: si él corrió diez kilómetros, tú corres doce. No por gusto, sino para no quedar atrás.
    8. El que se alegra un poco. Cuando a quien envidias le sale algo mal, sientes un alivio pequeño. A veces lo cuentas con cara de preocupación.
  2. Lo que tienen en común

    Los ocho nacen del mismo pinchazo: alguien tiene algo que quiero. Unos atacan al otro, otros se esconden y otros se rinden.

    Ninguno te acerca a lo que quieres. Solo te alejan de la persona.

Para tocar

¿Envidia que suma o que resta?

  1. Preguntarle a un compañero cómo consiguió el ascenso.

    Respuesta

    Suma. Conviertes la envidia en información para tu camino.

  2. Contarle a otros que el ascenso fue por amistad con el jefe.

    Respuesta

    Resta. Bajas al otro sin acercarte tú a nada.

  3. Sentir un pinchazo cuando un amigo compra casa.

    Respuesta

    Depende. Sentirlo es humano. Lo que decide es lo que haces después.

  4. Dejar de seguir a alguien que te hace sentir menos.

    Respuesta

    Suma. Cuidar lo que miras no es debilidad.

  5. «Yo ni quería ir a ese viaje.» (y sí querías)

    Respuesta

    Resta. Le quitas valor a lo que quieres para no sentir que lo perdiste.

  6. Empezar a ahorrar después de ver que tu hermano compró carro.

    Respuesta

    Depende. Si es tu meta, suma. Si es para no quedar atrás, es una carrera que no termina.

  7. Felicitar a alguien con detalles y preguntas.

    Respuesta

    Suma. Celebrar al otro también te hace bien a ti.

  8. No ayudar a un compañero porque «ya le va bastante bien».

    Respuesta

    Resta. Su éxito no le quita nada a tu ayuda.

Las de «depende» son las más difíciles: el mismo pinchazo puede llevarte a crecer o a competir sin fin. Lo que lo decide es para qué lo haces.

La escena

Una amiga de Mara publica que terminó su maestría. Doscientos comentarios de felicitación.

Mara lo ve en la mañana. No comenta. En la tarde lo vuelve a ver. Tampoco comenta.

En la noche le dice a Sam: «Yo también podría tener una maestría si no tuviera que trabajar tanto».

Mara quiere a su amiga. Pero ese día no le escribió.

El ejercicio · 8 min

Tus dos disfraces

Paso 1 · Elige. De los ocho disfraces, marca los dos que más usas.

Escribe aquí…

Paso 2 · Un ejemplo real de cada uno. ¿Con quién fue? ¿Qué dijiste o hiciste? ¿Qué querías en realidad?

Paso 3 · Busca el pinchazo. Para cada ejemplo, escribe qué tenía la otra persona que tú querías. A veces cuesta encontrarlo: el disfraz está hecho justo para esconderlo.

Disfraz 1
Disfraz 2

Paso 4 · Una frase honesta. Escribe lo que habrías dicho sin el disfraz. Por ejemplo: «Me dio envidia tu ascenso. Y me alegro por ti».

Para hoy

Cuando veas una buena noticia de alguien (en persona o en redes), felicítalo con una pregunta: «¿Cómo te sientes?», «¿Cómo lo lograste?».

Bitácora

¿Qué disfraz te costó más reconocer? ¿Por qué crees que lo usas?

Lo que viene

¿Por qué envidiamos a nuestro mejor amigo y no a un millonario que no conocemos?

En la próxima lección vas a entender de dónde viene la envidia. Y por qué sentimos que, si al otro le va bien, a nosotros nos va peor.

Terminar y seguir con la lección 3 →

Lo que escribes y tu avance se guardan solo en este dispositivo. Al terminar la lección sumamos 1 al total, sin saber quién eres.

Antes de empezar

La vida se nos va mientras esperamos que empiece.

No soy experto en nada. Soy alguien que se equivoca seguido y que todavía está aprendiendo a vivir.

Hice este lugar porque la felicidad casi nunca está después: está en las personas que hoy tienes cerca y en el día que estás viviendo.

Aquí no vas a encontrar sermones. Vas a encontrar rutas cortas para mirarte con honestidad y cambiar algo, de a poco.

Siempre es un buen momento para empezar.

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