La brújula 🧭
¿Cómo es alguien que no compite? · 8 min
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¿Cómo se ve alguien que lo hace distinto? · 10 min
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¿Cómo se ve alguien que lo hace distinto? · 12 min
Cada edad tiene su avance. Las personas de la misma edad comparten este espacio y su bitácora en este navegador.
¿Te imaginas que alguien llega al final del juego y le dan el mismo premio que a ti?
Gracias por contarlo. No eres la única persona.
La brújula
Hubo un hombre muy bueno que contaba historias para enseñar.
Los trabajadores que llegaron tarde
Un dueño le pagó lo mismo a todos sus trabajadores, a los que llegaron temprano y a los que llegaron tarde. Los primeros se enojaron. El dueño les dijo: «No les quité nada. ¿Les molesta que sea generoso?».
El hermano que no quiso entrar
Cuando el hermano menor volvió a casa, el papá hizo una fiesta. El hermano mayor se enojó y se quedó afuera. El papá salió a buscarlo: «Todo lo mío es tuyo. Ven a la fiesta».
Las dos hermanas
Una hermana trabajaba mucho y se quejó de que la otra no la ayudaba. Él le habló con cariño: cada una había elegido algo bueno.
Él nunca competía. Siempre decía lo mismo: mira lo tuyo, que es mucho. El hermano mayor tenía de todo, pero el bichito lo dejó afuera de la fiesta.
La fiesta de los demás 🎉
Hoy, cuando a alguien le pase algo bueno, haz una fiesta pequeña: aplausos, un abrazo o un «¡felicidades!» bien fuerte.
¿Por qué crees que el hermano mayor no quería entrar a la fiesta?
¡Trucos para cuando pica el bichito!
Terminar y seguir con la lección 6 →Imagina que entrenaste todo el año, y a uno que llegó al final le dan el mismo premio que a ti.
Gracias por contarlo. No eres la única persona.
La brújula
Hubo un hombre que cambió la historia sin ejército, sin dinero y sin cargo. Contaba historias que hacían pensar.
Los trabajadores de la última hora
Un dueño pagó lo mismo a los que llegaron al final. Los primeros se quejaron. Él les dijo que no les había quitado nada: «¿Te molesta que sea generoso?».
El hermano que no quiso entrar
Cuando el hermano menor volvió a casa, el padre hizo una fiesta. El mayor se enojó y se quedó afuera. El padre salió a buscarlo: «Todo lo mío es tuyo».
«¿Y él qué?»
Un amigo señaló a otro: «¿Y qué va a pasar con él?». La respuesta: eso no es asunto tuyo. Camina tu camino.
El que no era del grupo
Sus amigos quisieron detener a alguien que ayudaba a la gente «porque no anda con nosotros». Él les dijo que lo dejaran.
Las dos hermanas
Una se quejó de que la otra no la ayudaba. Él le respondió con cariño que no le iba a quitar a su hermana lo que había elegido.
En ninguna escena él compite. Siempre dice lo mismo: mira lo tuyo, que es mucho.
El hermano mayor lo tenía todo y se quedó afuera de la fiesta. Eso hace la envidia: no te quita lo tuyo, pero no te deja disfrutarlo.
Un día de alegrarte por otros
Parte 1 · Busca tres buenas noticias de otros: en el colegio, en tu casa, en redes.
Parte 2 · Responde a cada una con una pregunta de verdad.
Parte 3 · Al menos una, de alguien que te da envidia.
Parte 4 · ¿Qué pasó con el pinchazo?
¿Con qué escena te identificaste más?
Cinco herramientas para el momento exacto del pinchazo.
Terminar y seguir con la lección 6 →Imagina que trabajaste todo el día y a otro, que llegó al final, le pagan lo mismo que a ti.
¿Qué sentirías?
Gracias por contarlo. No eres la única persona.
La brújula
Hubo un hombre que cambió la historia sin un ejército, sin dinero y sin un cargo. Contaba historias que hacían pensar, y trataba a la gente de una forma que nadie esperaba.
Los trabajadores de la última hora
Contó la historia del dueño de un viñedo que contrató trabajadores a distintas horas del día. Al final les pagó a todos lo mismo. Los que habían trabajado desde la mañana se quejaron: ¡los últimos habían trabajado una sola hora! El dueño les respondió que no les había quitado nada: les había pagado lo que acordaron. «¿O te molesta que yo sea generoso con ellos?».
El hermano que no quiso entrar
Contó la historia de un hijo que se fue de la casa, malgastó todo y volvió arrepentido. El padre le hizo una fiesta. El hermano mayor, que siempre se había quedado, se enojó y no quiso entrar. El padre salió a buscarlo: «Tú siempre estás conmigo, y todo lo mío es tuyo. Pero había que alegrarse: tu hermano volvió».
«¿Y él qué?»
Le habló a uno de sus amigos sobre el camino difícil que le esperaba. Ese amigo señaló a otro y preguntó: «¿Y qué va a pasar con él?». Él le respondió, en esencia, que eso no era asunto suyo: «Tú sígueme».
El que no era del grupo
Sus amigos vieron a un hombre que no era de su grupo ayudando a la gente, igual que ellos. Trataron de detenerlo «porque no anda con nosotros». Él les dijo que no lo detuvieran: quien hace el bien no está en contra.
Las dos hermanas
Fue a visitar a dos hermanas. Una se sentó a escucharlo. La otra trabajaba sin parar en la cocina, y al final se quejó: «¿No te importa que mi hermana me deje sola con todo?». Él le respondió con cariño: estaba preocupada por muchas cosas, y no le iba a quitar a su hermana lo que había elegido.
Lo que tienen en común
En ninguna de las cinco escenas él compite. Y en todas hay alguien que compara: el trabajador que cuenta las horas del otro, el hermano que cuenta los años, el amigo que mira al otro amigo, el grupo que quiere la exclusiva, la hermana que mide quién trabaja más.
Su respuesta siempre va en la misma dirección: mira lo tuyo, que es mucho. «Todo lo mío es tuyo». «Tú sígueme». «No te quité nada».
No les dice que no sientan lo que sienten. Sale a buscarlos, les habla con cariño y les muestra que la comparación los estaba dejando afuera de la fiesta.
La envidia deja afuera
El hermano mayor tenía todo: la casa, el padre, la herencia. Pero se quedó afuera de la fiesta, solo, mirando por la ventana.
Eso hace la envidia: no te quita lo que tienes, pero no te deja disfrutarlo.
¿Con cuál te identificas?
Un día de alegrarte por otros
Hoy, a lo largo del día.
Parte 1 · Busca tres buenas noticias de otras personas: en tu casa, en el trabajo, en redes.
Parte 2 · Responde a cada una con interés de verdad. No un «qué bien». Haz una pregunta, pide un detalle, comparte la alegría: «¡Cuéntame cómo fue!», «¿Cuánto tiempo te llevó?», «¿Cómo te sientes?».
Parte 3 · Si una te pica, mejor. Elige al menos una noticia de alguien que te da envidia. Esa es la que más cuenta.
Parte 4 · Escribe cómo te sentiste con cada una. ¿Cambió algo el pinchazo después de preguntar?
¿Con cuál de las cinco escenas te identificaste más? ¿Por qué?
Ya sabes qué es, de dónde viene, lo que cuesta y cómo se ve lo contrario.
Ahora empieza lo práctico. En la próxima lección vas a aprender cinco herramientas para el momento exacto en que aparece la envidia: cuando ves la foto, cuando te cuentan la noticia, cuando sientes el pinchazo.
Terminar y seguir con la lección 6 →Lección 5 de 10.
Vas bien.
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