Arreglar y agradecer 🤝
¿Cómo arreglo lo que pasó? · 8 min
Herramientas para sostener y reparar
¿Cómo la dejo atrás? · 12 min
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¿Cómo la dejo atrás? · 15 min
Cada edad tiene su avance. Las personas de la misma edad comparten este espacio y su bitácora en este navegador.
Si el bichito ya te hizo decir algo feo, ¿se puede arreglar?
Gracias por contarlo. No eres la única persona.
- ¡Sí se puede! Con el perdón en tres pasos: lo que hice · fue mi culpa · ¿cómo lo arreglo?
- El mejor remedio para el bichito es dar las gracias. Cuando miras lo que tienes, el bichito pica menos.
¿Gracias de verdad o no?
«Gracias por mi bici, ¡me encanta!»
Respuesta
🙂 De verdad. Miras lo que tienes.
«Mi bici es mejor que la tuya.»
Respuesta
🐛 Es el bichito. Es el disfraz del «yo tengo más».
«Gracias, abuela, por jugar conmigo.»
Respuesta
🙂 De verdad. Lo más lindo no se compra.
—Sara, dije que te ayudó tu mamá. No era verdad. Perdón. ¿Me enseñas a dibujar caballos?
Sara sonríe. —¡Sí! ¿Hoy en el recreo?
El frasco de gracias 🫙
Busquen un frasco. Cada uno escribe o dibuja en un papelito algo que agradece de hoy, y lo pone en el frasco. Al final de la semana, lo abren y los leen juntos.
Pon tu primer papelito en el frasco.
¿A quién le quieres dar las gracias?
¡Cinco situaciones difíciles!
Terminar y seguir con la lección 8 →El hermano mayor lo tenía todo y se quedó afuera de la fiesta. ¿Cuánto de lo tuyo estás mirando desde afuera?
Gracias por contarlo. No eres la única persona.
La gratitud se entrena
Escribir lo que agradeces aumentó el bienestar en estudios. (Emmons y McCullough, 2003) Y la gente más agradecida tiende a sentir menos envidia. (McCullough y otros, 2002)
Cuidado con la gratitud disfrazada
«Al menos no estoy tan mal como él» es comparar hacia abajo. Te sigue poniendo a competir.
Compárate con quien eras el año pasado
No con otros. Ahí el resultado siempre es tuyo.
Si la envidia ya hizo daño
Una broma, un chisme, un silencio. Se repara: reconocer lo que hiciste y ofrecer arreglarlo. Si te animas, di la verdad: «Me dio envidia».
¿Gratitud o comparación?
«Al menos no soy tan malo como él en matemáticas.»
Respuesta
Comparación. Comparar hacia abajo sigue siendo competir.
«Agradezco que mi abuela me hizo mi comida favorita.»
Respuesta
Gratitud. Mira lo que hay, sin medir a nadie.
«Tengo más seguidores que ella.»
Respuesta
Comparación. Es una competencia con cara de gratitud.
«Agradezco que este año aprendí a tocar guitarra.»
Respuesta
Gratitud. Compararte contigo mismo sí suma.
—Dani, lo de las bromas estuvo mal. Fue por envidia: yo también quería estar en la lista. Perdón. ¿Me enseñas cómo entrenas?
Dani sonríe. —Te extrañaba en los entrenamientos.
La carta de gratitud
Paso 1 · Elige a alguien que te ayudó mucho y a quien nunca le diste las gracias.
Paso 2 · Escríbele: qué hizo, qué cambió gracias a eso.
Paso 3 · Decide si se la entregas.
Paso 4 · Si la envidia hizo daño a alguien, escribe también la disculpa.
Antes de dormir, tres cosas que agradeces de hoy. Sin comparar.
¿Qué te costó más: la carta o reconocer el daño?
Cinco situaciones de la vida real, y qué hacer en cada una.
Terminar y seguir con la lección 8 →Fuentes de esta lección
- Emmons, R. A. y McCullough, M. E. (2003). Counting blessings versus burdens. Journal of Personality and Social Psychology, 84(2), 377–389. Buscar referencia: Emmons, R. A. y McCullough, M. E. (2003). Counting blessings versus burdens. Journal of Personality and Social Psychology, 84(2), 377–389.
- McCullough, M. E., Emmons, R. A. y Tsang, J. (2002). The grateful disposition. Journal of Personality and Social Psychology, 82(1), 112–127. Buscar referencia: McCullough, M. E., Emmons, R. A. y Tsang, J. (2002). The grateful disposition. Journal of Personality and Social Psychology, 82(1), 112–127.
El hermano mayor de la historia tenía todo: la casa, el padre, la herencia.
Y se quedó afuera de la fiesta, mirando por la ventana.
¿Cuánto de lo tuyo estás mirando desde afuera?
Gracias por contarlo. No eres la única persona.
La gratitud se entrena
En estudios con grupos al azar, las personas que escribieron cada semana lo que agradecían tuvieron más bienestar, sobre todo más ánimo positivo, que las que escribieron sus molestias o sucesos neutrales. (Emmons y McCullough, 2003)
Y las personas más agradecidas tienden a sentir menos envidia y a ser menos materialistas. (McCullough, Emmons y Tsang, 2002)
Es una relación, no una fórmula mágica. Pero tiene sentido: la envidia mira lo que falta; la gratitud, lo que hay. Y no se pueden mirar las dos cosas al mismo tiempo.
Cuidado con la gratitud disfrazada
«Al menos no estoy tan mal como él» no es gratitud. Es la misma comparación, pero hacia abajo. Te sigue poniendo a competir.
La gratitud de verdad no se compara: «Agradezco esto, por esto». Y punto.
Compárate con quien eras
La comparación más útil no es con otros. Es contigo hace un año. ¿Qué aprendiste? ¿Qué cambió? ¿Qué lograste que antes no podías? Ahí el resultado siempre es tuyo, y el camino también.
Si la envidia ya hizo daño
A veces la envidia ya habló: un chisme, una crítica injusta, información que no pasaste, una felicitación que nunca diste.
Se repara como cualquier error: reconociendo lo que hiciste y ofreciendo arreglarlo. Son las dos partes que más pesan en una disculpa. (Lewicki, Polin y Lount, 2016)
Y si quieres, puedes agregar algo valiente: «Me dio envidia». Decirlo desarma a la otra persona, y a ti también.
¿Gratitud de verdad o comparación disfrazada?
«Al menos no estoy tan mal como mi hermano.»
Respuesta
Comparación. Comparar hacia abajo te sigue poniendo a competir.
«Agradezco que mi mamá me llamó hoy.»
Respuesta
Gratitud. Mira lo que hay, sin medir a nadie.
«Bueno, por lo menos tengo trabajo, no como otros.»
Respuesta
Comparación. Tu trabajo vale por sí mismo, no porque otros no tengan.
«Hoy agradezco el café de la mañana en silencio.»
Respuesta
Gratitud. Lo pequeño también cuenta.
«Agradezco tener más amigos que él.»
Respuesta
Comparación. Es una competencia con cara de gratitud.
«Agradezco que este año aprendí a manejar.»
Respuesta
Gratitud. Compararte contigo mismo sí suma.
Seis meses después del ascenso, Mara le pide a Omar diez minutos.
—Omar, este tiempo me porté mal contigo. Te dejé sin información y señalé tus errores frente a todos. Fue mi culpa. Te lo digo con honestidad: me dio envidia que te ascendieran. Lo siento. ¿Hay algo que pueda hacer para arreglarlo?
Omar se queda callado un momento.
—Gracias por decírmelo. La verdad, yo también me sentí raro. ¿Quieres que te ayude a preparar lo del próximo puesto?
La carta de gratitud
Paso 1 · Elige a alguien que te ayudó a llegar a donde estás y a quien nunca le diste las gracias como se merece. Un maestro, un familiar, un jefe, un amigo.
Paso 2 · Escríbele una carta: qué hizo, con detalles; qué cambió en tu vida gracias a eso; dónde estás hoy, y qué parte de eso es suya.
Paso 3 · Decide si se la vas a entregar, cuándo y cómo: en persona, leída en voz alta, por escrito o en una llamada. En la práctica de 7 días hay un día para eso.
Paso 4 · Si la envidia hizo daño. Si en las lecciones anteriores apareció alguien a quien la envidia lastimó, escribe también la disculpa: qué hiciste, que fue tu responsabilidad y cómo lo vas a reparar.
Antes de dormir, escribe tres cosas que agradeces de hoy y por qué. Sin comparar con nadie.
¿Qué te costó más: escribir la carta de gratitud o reconocer el daño que hizo la envidia?
Ya tienes herramientas para el momento y para después. Pero la vida pone situaciones concretas: el ascenso de otro, la noticia de tu amiga, el hermano favorito, las vacaciones de todos.
La próxima lección es la más práctica de la ruta. Cinco situaciones, y qué hacer en cada una.
Terminar y seguir con la lección 8 →Fuentes de esta lección
- Emmons, R. A. y McCullough, M. E. (2003). Counting blessings versus burdens. Journal of Personality and Social Psychology, 84(2), 377–389. Buscar referencia: Emmons, R. A. y McCullough, M. E. (2003). Counting blessings versus burdens. Journal of Personality and Social Psychology, 84(2), 377–389.
- McCullough, M. E., Emmons, R. A. y Tsang, J. (2002). The grateful disposition. Journal of Personality and Social Psychology, 82(1), 112–127. Buscar referencia: McCullough, M. E., Emmons, R. A. y Tsang, J. (2002). The grateful disposition. Journal of Personality and Social Psychology, 82(1), 112–127.
- Lewicki, R. J., Polin, B. y Lount, R. B. (2016). An exploration of the structure of effective apologies. Negotiation and Conflict Management Research, 9(2), 177–196. Consultar fuente: Lewicki, R. J., Polin, B. y Lount, R. B. (2016). An exploration of the structure of effective apologies. Negotiation and Conflict Management Research, 9(2), 177–196.
Lección 7 de 10.
Vas bien.
Para llevartePon tu primer papelito en el frasco.
Para llevarteAntes de dormir, tres cosas que agradeces de hoy. Sin comparar.
Para llevarteAntes de dormir, escribe tres cosas que agradeces de hoy y por qué. Sin comparar con nadie.
Lo que escribes y tu avance se guardan solo en este dispositivo. Al terminar la lección sumamos 1 al total, sin saber quién eres.